Mexico tuvo un gran impulso en el hockey sobre hielo en la década de los noventa, gracias a la apertura de pistas que a pesar de que cerraron sus puertas, dejaron una historia marcada para los seguidores de este deporte. Uno de estos recintos fue Sportica, considerada como parte fundamental de una de las mejores épocas para el hockey mexicano.
NHL Español pudo platicar con personas clave en la existencia de Sportica, para así comprender a fondo el efecto que esta pista tuvo para el desarrollo de los deportes invernales en la república mexicana y Latinoamérica.
Buscando cristalizar un sueño en el hielo
La idea detrás del nacimiento de Sportica llegó gracias a un entusiasta grupo de inversionistas que no solo creían en un modelo de negocio, sino también en el fomento del hockey para los niños y jóvenes mexicanos. Dentro de este grupo podemos destacar a Ramon Llano y Javier Velásquez, quienes tenían experiencia patinando y practicando el hockey desde la década de los sesenta.
El grupo de jugadores de aquellos tiempos encontraba periodos de patinaje en la Arena México, Polanco o en el parque de diversiones Skatorama, sin embargo les era complicado encontrar un lugar de manera constante para satisfacer su pasión por el hockey. Es ahí donde el grupo de socios encontró su primera oportunidad para fijar algo más estable con la apertura de la pista Galerías Reforma en 1990.
Con el éxito obtenido en este primer proyecto, el siguiente paso fue la apertura de Sportica en agosto de 1992, rumbo a la zona poniente de la Ciudad de México. El proyecto fue apoyado financieramente por el empresario Alejandro Burillo, conocido en el mundo del futbol como director de Selecciones Nacionales y propietario del club Atlante.


























