Desde su fundación oficial en 1917, la National Hockey League se ha consolidado como una de las ligas más influyentes del deporte profesional en América del Norte y en una plataforma global capaz de conectar el hockey sobre hielo con nuevas comunidades alrededor del mundo. A medida que el juego continúa expandiendo su alcance, cada vez más regiones encuentran en este deporte un espacio de identidad, disciplina y desarrollo colectivo. Bajo esa premisa, NHL.com/es presenta Conexiones fuera del hielo, una serie que explora historias humanas vinculadas al crecimiento del hockey más allá de la pista. En esta ocasión, la atención se centra en Puerto Rico, donde el lanzamiento de la Liga Boricua representa un paso histórico dentro del proceso de consolidación del hockey en la isla.
Luego de varios años de trabajo impulsado por la Puerto Rico Ice Hockey Association, organización fundada en 2019, surge la llamada Liga Boricua con el objetivo de establecer una estructura deportiva que permitiera desarrollar la disciplina en territorio puertorriqueño. Con el anuncio oficial de esta nueva realidad, el hockey encuentra por primera vez una competencia organizada que reúne a clubes locales bajo una identidad propia. La iniciativa se convierte en un punto de encuentro para atletas, familias y seguidores que ven en esta disciplina una nueva forma de participación deportiva dentro de la cultura boricua.
El origen de ese proceso está estrechamente ligado a la trayectoria de Scott Vargas, Presidente y Fundador de la asociación. Nacido en Tampa, Florida, Vargas creció rodeado del hockey en una ciudad que comenzaba a consolidar su propia identidad dentro de la NHL. Aquella experiencia inicial terminó convirtiéndose en una referencia directa para el camino que hoy busca construir en Puerto Rico.

























