Los inicios en California
David Ehrenberg nació en el sur de California en 1981, poco después de que su madre emigrara de Chile hacia los Estados Unidos. Sus inicios deportivos llegaron con el beisbol a los 4 años de edad, seguidos por su primera visita a una pista de hielo en la ciudad de North Hollywood.
Eherenberg aprendió a patinar inspirado en la llegada de Wayne Gretzky a los Kings en 1988 y cuatro años después empezó a jugar hockey. Sus recuerdos de la primera vez en el hielo son los mismos que todavía lo inspiran cada vez que llega a la pista.
“Siento un olor del hielo que me encanta”, comentó Ehrenberg. “El frio que pega en la cara te despierta, te da una energía especial”.
David continuó jugando durante sus años escolares, dividiendo tiempo entre los West Valley Wolves de la pista Iceoplex y los Golden Bears de Pickwick Ice. A pesar de que sobre ruedas le gustaba jugar “afuera”, en el hielo su posición siempre fue de arquero inspirado en estrellas como Felix Potvin, Kelly Hrudey y Patrick Roy.
A su llegada a la universidad, Ehrenberg logró integrarse al equipo de UCLA a nivel club en la American Collegiate Hockey Association (ACHA). Además, buscando mantener su afición por un deporte “caro”, tuvo que empezar un nuevo rol como árbitro para poder pagar sus cuentas.
El mundo de los negocios
Después de titularse en UCLA, Ehrenberg buscó reconectarse con su raíces y se mudó a Chile para aprender del mundo de los negocios, particularmente en la fabricación y venta de productos de consumo masivo. En esos tiempos, el hockey tomó una pausa en su vida, ya que el país sudamericano tenía una sola pista de hielo.
Todo lo aprendido en Chile lo llevó a reunirse con amigos para fundar la marca “Pair of Thieves” en 2011, con la idea de mejorar los calcetines para hombre. Durante la temporada 2018-19, Ehrenberg pudo juntar sus dos pasiones al establecer su marca como patrocinador de los LA Kings.
“El poder firmar un contrato con los Kings me hizo sentir un orgullo propio y una felicidad”, mencionó Ehrenberg. “Yo sabía que no iba a llegar a las ligas mayores como jugador, pero el hacerlo como empresario, me dio un sentimiento de que llegué”.