El gerente general estadounidense, Bill Guerin, también es el gerente general del Minnesota Wild, equipo que adquirió a Quinn en un canje con los Vancouver Canucks el pasado 12 de diciembre. Quinn ha sumado 34 puntos (tres goles, 31 asistencias) en 26 partidos desde entonces, a un punto del liderato de defensas de la NHL en ese periodo.
En ese mismo periodo, Evan Bouchard, de los Edmonton Oilers, ha anotado 35 puntos (10 goles y 25 asistencias) en 27 partidos, y Lane Hutson, de los Montreal Canadiens, ha acumulado 34 unidades (cinco goles y 29 asistencias) en 27 partidos.
“Creo que nos va a ser de gran ayuda”, dijo Guerin. “He visto de primera mano lo que puede hacer por un equipo, la forma en que mueve el disco, cómo controla el ritmo del juego y cosas así, y su trabajo en el power play. Sé que está muy emocionado de estar aquí, y es bueno verlo que va tomando ritmo”.
Quinn jugó 21:29 minutos contra Letonia. Eso estuvo muy por debajo de su promedio de temporada en la NHL de 27:52, pero lideró a los patinadores estadounidenses. Ningún otro jugador participó más de 18:13.
“Es un jugador clave en la línea azul, con su habilidad y lo que aporta al equipo, su capacidad para ayudarnos a salir de nuestra zona”, dijo el entrenador estadounidense Mike Sullivan. “Defiende muy bien con su movilidad y su stick, y lo ves tanto en el 5 contra 5 como en el power play y lo dinámico que es, ya sea en nuestro juego de transición o saltando desde la línea ofensiva. Es un jugador único, y tenerlo en el grupo este año, creo, es un gran aliciente para nosotros”.
Jack es una estrella de los New Jersey Devils. Desde el inicio de la temporada 2021-22, el delantero centro ha promediado 1.17 puntos por partido, el 12mo en la NHL y el tercero entre los jugadores nacidos en Estados Unidos (sin contar a los que participaron en cuatro partidos o menos).
Normalmente no juega en la cuarta línea. Pero contra Letonia, jugó como alero derecho en la cuarta línea junto al alero izquierdo J.T. Miller y el delantero centro Brock Nelson. Tuvo 11:14 minutos de tiempo en el hielo, el tercero más bajo entre los patinadores estadounidenses y muy por debajo de su promedio de la temporada de la NHL de 20:57, y aun así dejó huella.
“Creo que lo que hemos estado hablando es simplemente comprometerse y hacer lo que sea necesario”, dijo Jack. “Estoy muy emocionado de estar aquí, en los Juegos Olímpicos y jugando para Estados Unidos, así que si es la cuarta línea, sea lo que sea, estoy listo para desempeñar ese papel, y cuando me den el apoyo, estaré listo para hacer lo que me pidan”.
Sullivan elogió su actitud.
“Creo que le queda claro”, dijo Sullivan. “Es uno de los mejores, y eso en sí mismo es un honor increíble. Estar en la conversación para entrar en esta lista es extremadamente difícil cuando se ve la cantidad de talento que Estados Unidos ha desarrollado y que puede jugar a este nivel”.
Estar aquí es un sueño hecho realidad. Pero, por supuesto, el equipo de EEUU busca ganar una medalla de oro olímpica en hockey masculino por primera vez desde 1980 y un torneo de mejor contra mejor por primera vez desde la Copa Mundial de Hockey de 1996. La contribución de Jack no pasa desapercibida.
“Probablemente sea diferente a lo que está jugando en New Jersey, pero claro, es sacrificio”, dijo el delantero estadounidense Matthew Tkachuk. “Es compromiso. Así es como vamos a ganar, y un jugador como él haciendo eso hace que nuestro equipo sea mucho mejor. Tenemos mucha suerte de tenerlo, y lo ha aceptado con entusiasmo”.