Era lo que estaba previsto a ocurrir: el primer sembrado de los Playoffs de la Stanley Cup avanzando con contundencia a la Segunda Ronda, barriendo a quienes fueron los ocupantes del segundo Comodín de la Conferencia Oeste.
Sin embargo, la teoría no siempre se traduce a la práctica. No por nada los últimos ganadores del Trofeo de los Presidentes —otorgado al mejor equipo de la temporada regular— en levantar la Stanley Cup fueron los Chicago Blackhawks de la temporada 2012-13.
El Colorado Avalanche dio el domingo el primer paso en su intento por acabar con esa sequía, superando 5-1 a Los Ángeles Kings en la Crypto.com Arena para dar un golpe en la mesa y sellar la barrida en la Primera Ronda.
Y más importante aún, más allá de avanzar, o de aplastar al rival con un global de 13-5, fue su estelar delantero Nathan MacKinnon, quien cerró con todo la serie, despejando cualquier duda que haya surgido en la serie.
Nathan MacKinnon fue el gran catalizador de una noche en la que Colorado no solo demostró su pegada, sino también su madurez táctica. Tras ser contenido durante los tres primeros encuentros debido a la asfixiante estructura defensiva rival, el centro explotó con dos goles y una asistencia.






















