Este sábado la ecuación es muy sencilla en dos de las tres series de postemporada que tiene la NHL: ganar o morir. Los Pittsburgh Penguins y los Ottawa Senators están en un profundo agujero, del que normalmente no se sale con vida. Solo cuatro de 210 ocasiones en las que un equipo cae 3-0 abajo en un enfrentamiento de playoff de la Stanley Cup logra una remontada. En el otro duelo, el Minnesota Wild buscará viajar de regreso a Texas con la serie igualada ante los Dallas Stars.
Senators arrancan el sábado con mentalidad de “juego a juego”
Las cosas son muy simples para los Ottawa Senators este sábado: ganan o se acaba su temporada. Desgraciadamente para el equipo de la capital canadiense su segunda participación seguida en los playoffs está a punto de acabar del mismo modo que en 2025, con la diferencia de que ahora existe el riesgo de ser por medio de una blanqueada.
El porcentaje de remontadas en la historia de los playoffs de la Stanley Cup es mínimo, casi microscópico, pero un jugador que vivió una de esas raras recuperaciones estando contra las cuerdas es el veterano delantero Claude Giroux, cuando sus entonces Philadelphia Flyers revirtieron un 3-0 para imponerse a los Boston Bruins en la Segunda Ronda de 2010. El nativo de Hearst, Ontario, detalla qué ingredientes se necesitan para regresar de un déficit así.
“Cuando estuvimos en esa situación hace mucho tiempo, simplemente teníamos fe en que podíamos remontar la serie”, explicó Giroux. “No crees que vas a ganar la serie, pero quieres recuperarte y darte una oportunidad. La inercia cambia. Para nosotros es el cuarto partido y eso es lo único que nos preocupa”.



















