Bruins vs. Sabres | Resumen

Es difícil afirmar que la ‘espera valió la pena’ cuando la ausencia consistió de unos largos 15 años. Sin embargo, para los fans de los Buffalo Sabres, el primer encuentro de su equipo en unos Playoffs de la Stanley Cup en ese lapso fue tan imponente, que quizás llegué a la altura a ese conocido concepto.

Los Sabres concretaron una espectacular remontada en el Juego 1 de la Primera Ronda ante los Boston Bruins, para llevarse el triunfo 4-3 en el KeyBank Center el domingo, después de un tercer período para la historia, que vio cómo Tage Thompson se montó el equipo al hombro para fungir como catalizador de una reacción que hizo vibrar el edificio.

La última vez que este recinto albergó un partido de postemporada fue el 26 de abril de 2011. La afición de Buffalo acumuló 5.472 días de espera, un largo desierto que se hizo notar en las pancartas de las gradas, incluyendo conmovedores mensajes como "Háganlo por RJ", en honor al legendario locutor de la franquicia, Rick Jeanneret, quien falleció en 2023.

BOS@BUF, J1: Samuelsson dispara desde el círculo y le da a los Sabres la ventaja

Esa energía reprimida explotó finalmente, impactando a los propios protagonistas sobre el hielo.

“Probablemente fue lo más ruidoso que he escuchado en mi vida”, admitió el portero de Buffalo, Ukko-Pekka Luukkonen.

“Los fans son la razón por la que hacemos lo que hacemos. Ellos son los que más han esperado, así que estoy muy feliz de que hayamos logrado una victoria esta noche”, agregó el guardameta, quien se convirtió en el sexto en la posición en la historia del equipo en ganar su debut de playoffs.
Lindy Ruff, entrenador de los Sabres, respaldó el asombro de su jugador.

“Podías sentir el edificio temblar, incluso arriba supongo que dijeron lo mismo”, señaló. “La atmósfera fue increíble. Fue genial darles a nuestros fanáticos ese tercer periodo”.

Sin embargo, el libreto no comenzó siendo favorable para los locales. Boston, un equipo con amplio recorrido en estas instancias, impuso su estructura defensiva en los dos primeros tramos. Morgan Geekie adelantó a los visitantes en el periodo inicial y Elias Lindholm amplió la ventaja a 2-0 apenas al minuto 1:08 del tercer acto.

A pesar de que Buffalo dominaba el volumen de disparos con una ventaja de 27-13 tras 40 minutos, el portero Jeremy Swayman se mantuvo como un muro, repeliendo intentos que en su mayoría llegaban desde el perímetro sin tráfico. El escenario parecía ideal para la estructura de los Bruins.

“Creo que estábamos en el lugar perfecto. Estábamos exactamente donde queríamos jugar, estando en esa posición con cinco o seis minutos restantes en el juego”, lamentó el entrenador de Boston, Marco Sturm. “Obviamente, con el público detrás de ellos, cobraron vida y el partido se acabó”.

BOS@BUF, J1: Thompson recupera el disco y aprovecha para poner el 2-2

El quiebre emocional y táctico llegó gracias al mensaje de calma que hubo en el segundo intermedio.

“Solo hablamos de volver al juego”, explicó Ruff. “Que si confiamos en lo que estamos haciendo y continuamos haciéndolo bien, tendremos la oportunidad de marcar goles. Parte de esto es creer en cómo juegas y confiar en cómo juegas”.

Esa confianza rindió frutos de manera arrolladora. A los 12:02 del tercer acto, Thompson logró vulnerar a Swayman con una espectacular jugada. Fue el primer gol de playoffs para un jugador de Buffalo desde que Brad Boyes anotara en el Juego 7 de los Cuartos de Conferencia de 2011.
Apenas unos minutos después, a los 15:44, Alex Tuch forzó una pérdida de disco detrás de la red de Boston y asistió a Thompson, quien definió por el espacio entre las piernas del portero para el 2-2.

“Esos dos goles son exactamente lo que queríamos hacer toda la noche, poner discos detrás de ellos, golpear a su defensa, hacer que sea una noche difícil para ellos y simplemente presionar el botón de repetición en eso”, detalló Thompson. “Si vas tras suficientes discos, es bastante agotador”.
Con los Bruins contra las cuerdas, la remontada se consumó apenas 52 segundos después. Jack Quinn ganó una dura batalla en la esquina y encontró libre a Mattias Samuelsson, quien disparó a la zona alta para el 3-2 desatando el caos total en las gradas.

“Vi a 'Quinner' saliendo de la esquina con el disco. No estaba seguro de dónde estaba el alero, pero pensé que estaba bastante abierto allí. Solo traté de pedirlo”, relató Samuelsson. “Hizo una jugada increíble y creí que podía meterlo por el lado corto allí. Tuvimos mucha fe dentro del grupo y tratamos de montar el impulso con los fans, y funcionó bien”.

Buffalo anotó tres goles en un electrizante lapso de apenas cuatro minutos y 34 segundos. Con esta hazaña, se convirtieron en apenas el octavo equipo en toda la historia de la NHL en ganar en tiempo regular tras llegar a los 10 minutos finales del partido perdiendo por múltiples goles.

El esfuerzo fue coronado por un gol a portería vacía de Tuch y, aunque David Pastrnak acercó a los Bruins en ventaja numérica a falta de ocho segundos, la victoria ya tenía dueño. Ruff dejó clara la identidad de su grupo: “Este equipo no renuncia. No se rinden”.

El capitán Rasmus Dahlin no dudó en alabar a su delantero estrella: “Siempre hablamos de que 'los perros tienen que ser perros', y hoy Thompson apareció y lideró al equipo. Eso fue especial”.

Thompson finalizó la noche con dos goles y una asistencia, uniéndose a la leyenda Pierre Turgeon como los únicos jugadores en la historia de los Sabres en registrar tres unidades en su debut de postemporada.

BOS@BUF, J1: Thompson hace maniobra espectacular y acerca a los Sabres

“Creo que ocho años de adversidad es suficiente experiencia para prepararte para algo como esto”, confesó Thompson. “Cualquier momento en que pasas ocho años sin llegar a los playoffs y luego finalmente está aquí, lo último que quieres es arrepentimiento. Hay una sensación intensificada de hambre. Estas son las clases de juegos para los que vives”.

Por el lado visitante, la lección fue dura pero el equipo buscará pasar la página rápidamente de cara al Juego 2, que se disputará este martes a las 7:30 p.m. ET en el mismo escenario.

“Es una serie a siete juegos”, recordó Geekie. “Todos van a decir que no se puede perder la serie en el Juego 1, pero nos hemos puesto en desventaja y sabíamos que ellos iban a salir con fuerza. Es importante volver a montarse en el caballo y simplemente continuar construyendo nuestro juego. Es una serie larga”.

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