"Bueno, seguro que no esperaba tres peleas. Una, sí, absolutamente. Era algo que se venía gestando desde hace tiempo. Sé que he jugado contra estos tipos, así que sabía que EE. UU. quería marcar el tono, podía verlo venir. Pero sí, fue más un espectáculo inicial que otra cosa”, dijo el defensa sueco Mattias Ekholm. “Creo que eso encendió a la afición. No pudo haber un inicio más emocionante para un fan canadiense, supongo. Pero el partido se calmó bastante rápido después de eso y, luego, solo fue hockey”.
Al defensa de Finlandia, Henri Jokiharju, no le sorprendió la hostilidad que se vivió en los primeros instantes del duelo entre estadounidenses y canadienses debido a todo lo que se había estado cocinando en la antesala.
“Era bastante obvio que iban a hacer algo así”, indicó Jokiharju. “Había mucho morbo en torno a ese partido y muchas palabras de ambos lados, pero bueno, bien por ellos”.
Erik Haula contó que todo el equipo de Finlandia vio el partido a bordo de un autobús tras su triunfo de 4-3 sobre Suecia en el tiempo extra a primera. Hasta a su hijo de cuatro años lo tocó ver la acción.
“Decidí sintonizar el partido. Tenía a mi hijo de un año sentado sobre mí y le di el teléfono a mi hijo de cuatro años, le pregunté si quería ver el juego y de repente hubo tres peleas. Y yo estaba como, ‘Oye, ¿qué está pasando aquí?’”, expresó el alero izquierdo. “Fue increíble. Obviamente, seguí viendo el resto del partido cuando llegamos al hotel, y fue un gran juego”.
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Pese a la hostilidad que hubo, el alero izquierdo de Suecia Jesper Bratt considera que el partido entre Estados Unidos y Canadá fue de una gran calidad en cuanto al nivel de hockey que mostraron ambas selecciones.
“Apenas habíamos llegado al hotel cuando el partido estaba por empezar, así que obviamente me sorprendió el inicio en los primeros nueve segundos. Pero supongo que eso hizo que la arena se encendiera aún más, si es que eso era posible”, señaló Bratt. “Parecía que ya estaba bastante ruidosa y que la afición estaba muy emocionada incluso antes de que comenzaran las peleas. Pero creo que fue un buen partido. Obviamente, cuando jugamos contra Canadá, sentí que fue, sin duda, el partido de mayor ritmo en el que he jugado”.
Al entrenador en jefe de Finlandia, Antti Pennanen, sí le sorprendió el hecho de que hubiera habido peleas en el juego, ya que no es algo muy común en el juego a nivel internacional.
“Fue un inicio muy emocional y, para mí, es parte del hockey y de esta cultura”, contó el timonel. “Pero no lo esperaba, pero es parte del hockey”.
Por su parte, el entrenador en jefe de Suecia, Sam Hallam, cree que las peleas solo fueron una manifestación más de la emoción con la que se juega el deporte de hockey, el cual él piensa que es el mejor del mundo.
“El hockey es mucha emoción, ¿verdad? Es un juego que vivimos, y los jugadores deben jugarlo, y nosotros como entrenadores, y muchos de los que lo seguimos, pensamos que es el mejor juego de la tierra”, dijo Hallam. “Creo que hay que tomar en cuenta la rivalidad, la historia, EE. UU. subiendo a un nivel importante, tanto en el programa juvenil como ahora en el nivel senior. Están jugando de manera similar a Canadá. Entiendo que quieren hacer una declaración. Canadá no quiere ceder nada, así que podría ser en el cuarto cheque o de esta manera, pero la emoción es lo que es”.