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“Cuando nuestras espaldas están contra la pared, jugamos buen hockey”.

Las palabras de Evan Bouchard retumbaron en el vestuario de los Edmonton Oilers después de que su equipo superó el martes a los Anaheim Ducks 4-1 en el Rogers Place en el Juego 5 de la Primera Ronda de la Conferencia Oeste de los Playoffs de la Stanley Cup, para evitar la eliminación y colocar el enfrentamiento 3-2, aún a favor del club californiano.

ANA en EDM | Resumen

Sin embargo, en las últimas dos postemporadas, que han terminado con los Oilers disputando la Final de la Stanley Cup, los Oilers han enfrentado la adversidad en diferentes ocasiones, por lo que este grupo parece estar forjado para estos momentos.

Y eso fue precisamente lo que enfrentaron el martes.

Para contrarrestar el abismo de la eliminación, el entrenador Kris Knoblauch recurrió a su opción lógica. Connor McDavid, quien era una decisión de último minuto debido a una lesión de tobillo sufrida en el Juego 2, fue emparejado en la primera línea junto a Leon Draisaitl.

La apuesta táctica desarticuló por completo la estructura defensiva de los Ducks y produjo resultados inmediatos. Los Oilers desataron una ráfaga ofensiva implacable, anotando tres goles en los primeros 10:13 del encuentro, lo que marcó su inicio más rápido en casa en un juego de playoffs desde 2017, curiosamente en una serie que también se disputó contra Anaheim.

Vasily Podkolzin inauguró el marcador a los 2:22 con un certero disparo, seguido por un desvío de Zach Hyman frente al pliegue a los 8:33. Apenas un par de minutos después, Draisaitl capitalizó un pase de Bouchard para colocar el 3-0, forzando la salida del portero titular de los Ducks, Lukas Dostal, quien fue reemplazado por Ville Husso tras enfrentar apenas nueve disparos.

ANA@EDM, J5: Podkolzin adelanta a Edmonton

Bouchard, quien finalizó la noche con tres asistencias clave, destacó la importancia de golpear primero.

“Fue un buen comienzo para nosotros, hemos tenido algunos buenos comienzos en esta serie y se trata de mantener la ventaja, y creo que hicimos un buen trabajo en eso”, explicó el defensor.

El delantero alemán coincidió en que la urgencia dictó el ritmo de esos primeros minutos al ser reunido con su capitán.

“Creo que simplemente hacemos lo que hacemos. Creamos algunas oportunidades y definimos cuando tuvimos que hacerlo. Pensé que fue un buen comienzo”, comentó Draisaitl.

Anaheim intentó reaccionar en el segundo periodo, elevando su agresividad y nivelando la balanza de tiros a puerta. Su esfuerzo rindió frutos a los 8:26 cuando Alex Killorn acortó la distancia con un gol en ventaja numérica, amenazando con revivir los fantasmas de los juegos anteriores donde Edmonton dejó escapar ventajas iniciales.

Pero la respuesta de las figuras locales fue fulminante y de proporciones históricas. Menos de dos minutos después, con Edmonton en medio de un Power Play, McDavid atrajo la marca y ejecutó un pase sin mirar que encontró a Draisaitl para un letal tiro de primera intención que devolvió la ventaja de tres goles en la pizarra.

ANA@EDM, J5: Draisaitl anota en Power Play

Con sus dos asistencias de la noche, McDavid no sólo demostró estar recuperado de su dolencia, sino que alcanzó su partido número 51 de múltiples puntos en la postemporada, empatando en el décimo lugar de todos los tiempos con leyendas como Mario Lemieux y Brett Hull. Además, superó a Adam Oates para apoderarse del segundo lugar en la historia de la liga en puntos logrados cuando su equipo está abajo en una serie, ubicándose sólo por detrás de Wayne Gretzky.

“De verdad creo que él ha jugado su mejor hockey en los últimos cuatro períodos”, analizó Knoblauch sobre el estado físico y el nivel de McDavid. “Simplemente sigue mejorando, lo cual es una buena señal para nosotros”.

Draisaitl, por su parte, demostró una vez más su instinto implacable bajo presión. Sus dos anotaciones lo llevaron a la marca de los 20 puntos en partidos de eliminación a lo largo de su carrera, uniéndose precisamente a McDavid como los únicos jugadores en la historia de la franquicia en alcanzar dicha cifra en ese crítico escenario.

Del otro lado del hielo, los Ducks saben que desperdiciaron una oportunidad de oro para sentenciar la eliminatoria, pero confían en su fortaleza en California para el Juego 6 pautado para este jueves.

“Fueron a dos Finales de la Stanley Cup por una razón, son un buen equipo de hockey”, subrayó el delantero de Anaheim, Troy Terry. “Creemos en este vestuario, pero sabíamos que iban a presionar. Simplemente algunos errores mentales, no creo que no estuviéramos listos. Fue uno de esos juegos en los que nos vimos abajo temprano”.

Al mismo tiempo, el entrenador de los Ducks, Joel Quenneville, exigió una respuesta emocional inmediata de su grupo.

“Oye, no va a ser fácil. Nadie nos va a regalar nada. Tenemos que enojarnos con nosotros mismos sabiendo que debemos estar emocionados de ir a casa y jugar frente a nuestro público”, dijo.

A pesar del dominio estadístico y del impulso anímico de haber esquivado la eliminación temporalmente, el vestuario de los Oilers se mantuvo cauto, aferrado a la mentalidad que los ha mantenido a flote tras revertir déficits críticos en el pasado reciente. Ese instinto los llevó a remontar desventajas de 3-2 en contra frente a Los Ángeles en la primera ronda de 2022 y ante Vancouver en la segunda ronda de 2024, ganando ambas series en el séptimo juego.

Adicionalmente, la temporada pasada perdieron los primeros dos compromisos de su serie ante los Kings antes de reaccionar ganando cuatro en fila, sin olvidar su épica batalla en la Final de la Stanley Cup de 2024, donde borraron un déficit de 3-0 ante Florida para forzar un dramático Juego 7.

“Requerirá un gran esfuerzo, un esfuerzo realmente grande”, advirtió McDavid. “Todavía estamos en un lugar difícil, un lugar difícil de verdad. Tenemos que encontrar una manera de ganar en un edificio difícil. Pensé que estuvimos cerca en el Juego 4 y tendremos otra gran oportunidad en el Juego 6”.

El capitán resumió a la perfección la filosofía pragmática de un equipo acostumbrado a caminar sobre el alambre y sobrevivir al caos de la postemporada.

“Tienes que estar agradecido solo por llegar al día siguiente. Todo lo que hicimos fue sobrevivir un día más”, concluyó McDavid. “La presión sigue sobre nosotros, pero también es un partido grande para ellos y estarán sintiendo eso también. Los juegos de cierre son difíciles en su edificio. Hay presión sobre ellos, pero tenemos que encontrar una manera de sobrevivir otro día”.

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