EDM@TBL: Draisaitl se luce con gol en Power Play

Leon Draisaitl es uno de los jugadores más espectaculares de la NHL, aunque pese a tener solo 27 años ya es un veterano consumado, pues la de 2022-23 es su novena temporada en la Liga, todas ellas portando el uniforme de los Edmonton Oilers. En 2021-22 vivió una de sus mejores campañas como profesional, dejando entrever que aún hay más en su camino.

Esta es una rápida mirada a su trayectoria como jugador, destacando sus éxitos y ponderando algunas de las cosas que podría conseguir más adelante en su carrera, gracias a que ha mostrado un gran nivel en las pistas de la NHL.
Inspiración familiar
El padre de Leon, Peter Draisaitl, fue un jugador de hockey profesional que incluso representó a la entonces Alemania Occidental y luego a Alemania en varios torneos internacionales. De pequeño, el delantero centro de los Oilers practicó varios deportes, pero se definió por el hockey, inspirado en buena medida por su papá.
El jugador nacido en Colonia fue progresando en el deporte, mostrando su talento y conforme fue creciendo se acomodó en programas con proyección en tierras germanas como el equipo sub-16 Kölner Haie y el sub-18 de Adler Mannheim. Pronto estuvo en el radar de la liga alemana de desarrollo para luego dar un salto trasatlántico.
Tras una gran temporada en 2011-12 con Mannheim y en la liga alemana de desarrollo, llegó para jugar un par de años con el equipo Prince Albert Raiders de la Western Hockey League (WHL) en Canadá y con sus actuaciones se puso en el radar del Draft de la NHL.

LD

Llegada a la NHL
Draisaitl fue reclutado como la tercera selección global del Draft de la NHL de 2014 por los Edmonton Oilers. Ese hecho no fue cosa menor, pues se convirtió en el jugador alemán en haber sido tomado en la posición más alta en la historia de un draft.
En su campaña debut, 2014-15, solo participó en 37 partidos con Edmonton, en buena medida para protegerlo de convertirse en agente libre. El resto de la temporada la pasó con los Kelowna Rockets en el que brilló intensamente e incluso fue nombrado MVP de la postemporada en la WHL.
En la temporada 2015-16, su primera 'completa' en la NHL, Draisaitl empezó a mostrar su talento al registrar 51 puntos (19 goles, 32 asistencias) en 72 encuentros; no obstante, 2016-17 sería todavía mejor para el germano.
Draisaitl anotó 29 goles y dio 48 asistencias, para 77 puntos, conjuntándose con un joven llamado Connor McDavid (quien esa campaña alcanzó 100 unidades) para conformar el dúo dinámico de Edmonton que en 2016-17 ayudó al club a romper una sequía de 10 temporadas sin playoffs.
Y fue una inmersión profunda a la postemporada, aunque no tanto como le hubiera gustado a Draisaitl. En 13 encuentros, el delantero registró 16 unidades, con seis goles y 10 asistencias, una respetable cosecha, incluso convirtiéndose en el segundo jugador más joven en la historia de Edmonton con un hat trick en playoffs.
Sin embargo, los Oilers se quedaron cortos, al sucumbir en siete encuentros ante los Anaheim Ducks en la segunda ronda de los playoffs, pero ese recorrido resultó esperanzador para Draisaitl y Edmonton.

EDM@COL, J1: McDavid anota tras pase de Draisaitl

Momentos duros
La gran temporada que brindó en 2016-17 empujó a la gerencia de Edmonton a ofrecerle una extensión de contrato por ocho años y 68 millones de dólares.
En su momento hubo dudas acerca de este pacto. En la campaña 2017-18 una lesión le hizo perderse cuatro partidos del rol regular, tuvo un rendimiento relativamente inconsistente (25-45-70) con el añadido de que el equipo no logró meterse a los playoffs tras la expectativa generada un año antes.
Aunque en 2018-19 los números de Draisaitl mejoraron sensiblemente, al producir su mejor campaña en la NHL hasta ese momento, con 105 puntos (50-55), el equipo volvió a quedarse fuera de la postemporada.
La temporada 2019-20, interrumpida por la pandemia de coronavirus, fue complicada para casi todos en la NHL, excepto quizás para Draisaitl, porque ha sido la mejor de toda su carrera, repleta de galardones y dejando claro el tipo de jugador que puede llegar a ser. En 71 partidos anotó 43 goles, dio 67 asistencias (máximo total en una campaña) para 110 puntos.
Draisaitl se adjudicó el Art Ross Trophy (líder en puntos de la Liga), el Ted Lindsay Award (mejor jugador según sus pares), el Hart Memorial Trophy (MVP de temporada) y fue nominado al primer equipo ideal de la NHL (NHL First All-Star Team).

LAK@EDM, J5: Draisaitl anota en Power Play

Redención 2.0
Desgraciadamente para él y sus Oilers, las postemporadas de 2019-20 y 2020-21 acabaron en decepción con sendas eliminaciones en la Primera Ronda, sin que los integrantes del dúo dinámico pudieran evitarlo.
Pero bajo la premisa de que "lo que no te 'mata' te fortalece", los Oilers y Draisaitl regresaron en la 2021-22 con una temporada espectacular, aunque en la primera parte de la misma, las cosas pintaban para ser un desastre, luego de una racha del 3 de diciembre al 20 de enero en la que Edmonton perdió 13 de 15 juegos y solo sumaron seis puntos en ese tramo, derivando en el despido de Dave Tippett como entrenador, las cosas dieron un vuelco.
Básicamente la llegada de Jay Woodcroft agitó las cosas para los Oilers y le sacó lo mejor a sus jugadores, incluyendo a Draisaitl, quien emuló su mejor campaña en la NHL con 55 goles, su máximo total en una temporada, y 110 puntos y no solo eso sino siendo un factor para que el equipo alcanzara nuevas alturas.
El nativo de Colonia acabó con 32 unidades (siete goles, 25 asistencias) en solo 16 juegos de playoff, con promedio de dos puntos por cotejo y ayudando a Edmonton a llegar a la Final de la Conferencia Oeste por primera vez desde 2006, pero a pesar de ser barridos por el futuro campeón, Colorado Avalanche, Draisaitl y los Oilers miran al firmamento con fe de recorrer el tramo que falta.