Este domingo continúa la edición 2026 de los Playoffs de la Stanley Cup cuando otras cuatro series, dos por conferencia, se pongan en marcha, lo cual promete un día extenso, apasionante y en el que muchas cosas pueden pasar. Así es como pinta la jornada dominical en la postemporada de la NHL, que tendrá como plato fuerte el Canadiens vs. Lightning.
¿Kings vs. Avalanche es como la historia de David vs. Goliat?
A pesar de que el Colorado Avalanche superó a los LA Kings en los tres duelos en los que se vieron las caras en la temporada regular 2025-26, incluso con un marcador acumulado de 13-5, pero tal como lo ha demostrado la vasta historia de los siempre asombrosos Playoffs de la Stanley Cup, llegado este momento los antecedentes se borran y es un nuevo comienzo.
Y esa es la perspectiva con la que le conviene comenzar la serie de Primera Ronda a los Kings (35-27-20; 90 puntos), el segundo comodín del Oeste, a la hora de medirse al mejor equipo no solo de la Conferencia sino de la liga en general, el Avalanche (55-16-11; 121 puntos), ganadores del Presidents’ Trophy que avala esa etiqueta.
Ciertamente la adquisición del talentoso delantero Artemi Panarin, procedente de los NY Rangers en un canje llevado a cabo el 4 de febrero, le da mayor amplitud a la ofensiva de los angelinos, lo hace un equipo más peligroso, lo cual equilibra la balanza un poco, pero los dirigidos por DJ Smith tienen más asuntos de los cuales preocuparse pese a ello, como tener a sus propios jugadores saliendo de su zona de confort.
“Bueno, ganaron el Presidents’ Trophy, por algo. ¿Cuántos jugadores olímpicos tienen en su equipo? Y todos los dan como campeones. Está bien”, dijo Smith. “Hay que ejecutar cuando ellos toman el control del partido y limitarlo a periodos más cortos, en lugar de que se prolonguen turno tras turno. Alguien tiene que salir, tener un buen turno y detenerlos. Y seamos honestos, algunos jugadores tendrán que salir de su zona de confort. Algunos tendrán que rendir por encima de lo habitual, y eso es lo que se necesita para derrotar a un equipo así. Se necesita una actuación especial de uno, dos, quizás tres jugadores durante dos semanas, y tenemos jugadores en ese vestidor que pueden hacerlo”.


















