Hurricanes en Flyers | Resumen

Jordan Staal no levantó la voz después de la victoria. Tampoco habló de barridas, récords o estadísticas históricas. El capitán de Los Carolina Hurricanes se sentó frente a los medios tras el triunfo 4-1 sobre Los Philadelphia Flyers en el Juego 3 y describió el momento con la misma calma que ha definido a su equipo durante toda la postemporada. “La cuarta victoria siempre es la más difícil”, dijo Staal. “Nadie quiere irse a casa. Será un reto completamente nuevo y tendremos que encontrar otra manera de ganar”.

La frase resumió perfectamente la identidad de un conjunto que no ha necesitado brillo constante para dominar los playoffs, sino estructura, disciplina y una presión física que ha desgastado sistemáticamente a cada rival. Los Hurricanes barrieron a Los Ottawa Senators en la Primera Ronda y ahora tienen contra las cuerdas a Philadelphia, convirtiéndose en apenas el sexto equipo de los últimos 50 años en abrir una postemporada con siete victorias consecutivas.

Además, con la victoria Carolina llegó a siete triunfos consecutivos para comenzar los Playoffs de la Stanley Cup, igualando la racha más larga en la historia de la franquicia, establecida en 2006, año en el que conquistaron el primer y único campeonato de la Stanley Cup hasta la fecha.

El triunfo en el Juego 3 también marcó otro precedente para la organización. Carolina tomó ventaja de 3-0 en múltiples series dentro de una misma postemporada por primera vez en la historia de la franquicia. Además, el club mejor sembrado de la Conferencia Este quedó a solo un triunfo de avanzar a la Final del Este por segunda campaña consecutiva y tercera vez en las últimas cuatro temporadas.

Staal anotó un gol y añadió una asistencia en el Juego 3, elevando a 40 sus puntos de por vida en playoffs con la franquicia para superar a Teuvo Teravainen y empatar a Jaccob Slavin en el quinto lugar histórico del club. También se unió a su hermano Eric dentro del Top 5 de puntos de playoffs en la historia de Hurricanes/Whalers, algo que únicamente habían logrado previamente Henrik y Daniel Sedin con los Vancouver Canucks.

CAR@PHI, J3: Svechnikov y Staal prenden la pizarra

Pero el impacto del veterano de 37 años va mucho más allá de los números.

“Es cada noche”, explicó el entrenador de los Hurricanes, Rod Brind’Amour. “La mayoría juzga a los jugadores por la hoja estadística, pero así no es como él impacta nuestros partidos. Lo hace absolutamente todo para este equipo. Esta noche apareció en el marcador y por eso hablamos de él, pero honestamente sucede todas las noches”.

Ese liderazgo volvió a sentirse desde el arranque del encuentro. Carolina silenció rápidamente el Wells Fargo Center cuando Staal abrió el marcador para quitarle energía a un edificio que esperaba una reacción desesperada de Philadelphia. “Le quitó un poco de vida al edificio, lo cual siempre es agradable”, comentó Staal. “Creo que comenzamos bien. Probablemente tuvimos demasiadas pérdidas de disco y Freddie nos salvó varias veces, pero después construimos el partido desde allí”.

Y es que el portero Frederik Andersen volvió a ser determinante, ahora con 18 paradas que lo convirtieron en el duodécimo guardameta en la historia de la NHL en abrir una postemporada con siete victorias consecutivas. También empató a Cam Ward con la racha más larga de triunfos en playoffs para un arquero de la franquicia. “Freddie desde el principio ha sido sólido”, señaló Staal. “Nos da una gran oportunidad de ganar cada noche. Ha habido distintos jugadores apareciendo en diferentes encuentros y eso demuestra la profundidad de este equipo”.

Andrei Svechnikov volvió a ser otro ejemplo de ello. El ruso anotó en Power Play para darle todavía más control del encuentro a Carolina y alcanzó los 50 puntos de carrera en playoffs, uniéndose a Sebastian Aho como los únicos jugadores en la historia de Hurricanes/Whalers en lograrlo. “Obviamente te da confianza”, dijo Svechnikov. “Se siente todo un poco más ligero sobre el hielo, especialmente anotando en Power Play. Conseguimos dos goles y eso fue enorme para nuestra unidad”.

CAR@PHI, J3:  Svechnikov consigue el gol

Una identidad bien definida

Pero el verdadero corazón competitivo de Carolina sigue siendo Staal.

El capitán habló repetidamente sobre la estructura física del club, una fórmula que Philadelphia no ha podido contener durante los primeros tres encuentros de la serie. “Es el estilo que hemos construido como grupo”, explicó Staal. “Ser físicos, hacerles la

vida difícil y jugar constantemente en su zona. Hacerlo una y otra vez hasta que se rompan. Esa es nuestra identidad”.

Los números respaldan completamente esa declaración.

Carolina abrió el marcador en seis de sus siete compromisos de esta postemporada, la mayor cantidad entre todos los equipos clasificados. Los Hurricanes también ganaron cada uno de sus primeros tres partidos como visitantes, algo que solo habían conseguido previamente en 2006 y 1986.

Mientras tanto, Philadelphia ha lucido frustrado, acelerado y emocionalmente desordenado. El entrenador Rick Tocchet reconoció que la intensidad de los playoffs dejó expuestas varias debilidades de su grupo. “A veces hay que leer el ambiente”, dijo Tocchet. “Contra Carolina tienes que pegar sencillos. Nosotros pegamos sencillos en el primer período y después intentamos conectar cuadrangulares. Ahí es cuando ellos capitalizan”.

Eso es exactamente lo que hacen los Hurricanes. Castigan errores mínimos. Aprovechan cada transición. Presionan constantemente el disco y obligan al rival a tomar decisiones incómodas durante 60 minutos.

Y cuando el partido parece equilibrado, aparece Staal. “Los tantos en inferioridad numérica son enormes en playoffs”, afirmó el capitán de los Hurricanes. “Cambian completamente el impulso”. Eso ocurrió en el tercer período, cuando Jalen Chatfield aprovechó un pase de revés de Staal para ampliar la ventaja con una anotación en inferioridad numérica que prácticamente sentenció el encuentro. La jugada encapsuló perfectamente la esencia de Carolina: presión agresiva, lectura defensiva y ejecución inmediata.

El reto de cerrar la serie

A pesar de la ventaja 3-0 en la serie, el entrenador Brind’Amour dejó claro que el desafío más complicado todavía no ha llegado. “Todo comienza con nuestro liderazgo”, comentó el entrenador sobre el escenario de una posible barrida. “Nosotros como técnicos podemos decir las cosas correctas y prepararlos, pero ellos son quienes tienen que salir listos a jugar. Lo hemos hecho durante todo el año. Entendemos que no vamos a ganar si no damos nuestra mejor versión”.

Históricamente, las probabilidades favorecen ampliamente a Carolina. De los 216 equipos que tomaron ventaja de 3-0 en una serie al mejor de siete, 212 terminaron avanzando. Los Hurricanes tienen marca perfecta de 4-0 cuando dominan una serie por ese margen, mientras que Philadelphia apenas posee récord de 1-8 enfrentando ese escenario.

CAR@PHI, J3: Ehlers se luce con golazo

Aun así, nadie dentro del vestidor parece dispuesto a relajarse. “Queremos frustrarlos lo más posible”, dijo Staal. “Queremos jugar duro y no darles nada”. Ese enfoque ha

definido toda la campaña de Carolina. No importa si juegan en Raleigh o Philadelphia. No importa si ganan con el Power Play, con defensa, con Andersen o con profundidad ofensiva. Los Hurricanes simplemente siguen avanzando, desgastando rivales y encontrando respuestas diferentes cada noche. “Hay muchas maneras de ganar”, insistió Staal. “Eso habla de cómo fue construido este equipo”.

Por ahora, Carolina continúa construyendo algo todavía más grande: Una de las aperturas de playoffs más dominantes de la era moderna.

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