El Campeonato del Mundo masculino 2026 de División I Grupo B, organizado por la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo (IIHF en sus siglas en inglés), se disputó en Shenzhen (China) y reunió a seis selecciones nacionales: España, Estonia, Rumanía, Corea del Sur, China y Países Bajos. Este torneo forma parte de la estructura de divisiones del campeonato mundial y tiene como principal objetivo determinar qué selección consigue el ascenso a la categoría superior.
En esta edición, el formato del torneo presentaba una característica importante: no había descenso. Esto significaba que las selecciones participantes no jugaban con la presión de perder categoría, sino que centraban sus esfuerzos exclusivamente en la lucha por la primera posición y en la mejora de su nivel competitivo internacional.
Inicio complicado, final feliz
La selección española llegaba al torneo con el objetivo de competir al máximo nivel posible y consolidar su crecimiento dentro del hockey hielo internacional. El debut, sin embargo, fue especialmente complicado, ya que se produjo contra Estonia, una de las selecciones más fuertes del grupo.
En este primer partido, España sufrió una derrota clara por 12 a 2. El rival impuso un ritmo muy alto desde el inicio y demostró una gran eficacia ofensiva. Aun así, España consiguió marcar dos goles, mostrando capacidad de reacción en algunos tramos del partido, aunque sin poder competir de manera sostenida.
En la segunda jornada, España se enfrentó a Corea del Sur en un partido mucho más equilibrado. El conjunto español mostró una mejora en ataque y mantuvo opciones hasta los últimos minutos, pero finalmente cayó por 6 a 4. Este fue uno de los encuentros más competitivos para España.
El tercer partido enfrentó a España con Rumanía, un equipo muy sólido y físicamente potente. En este caso, la selección española perdió por 4 a 1. El encuentro estuvo marcado por la dificultad para generar ocasiones claras y por la eficacia del rival en momentos clave.
En la cuarta jornada, España jugó contra China, país anfitrión del torneo. Aunque mostró una mejor organización defensiva y fases de juego más ordenadas, el equipo no consiguió marcar y perdió por 3 a 0. Finalmente, en la última jornada del campeonato, España se enfrentó a Países Bajos. En este partido, la selección española logró su única victoria del torneo por 4 a 0, ofreciendo su mejor actuación tanto en defensa como en ataque.




















