Mark Howe

Desde que la National Hockey League fue fundada en 1917, la historia de sus jugadores, equipos y entrenadores, han sido elementos dignos de destacar por periodistas especializados, escritores, fotógrafos y por supuesto, la afición que ha podido estar presente en algunos de los episodios más memorables de este deporte. A lo largo de esta temporada, NHL Español presentará una reseña de los hechos más notables de la liga, semana a semana.

10 de noviembre: Guerrero de la red

La fecha fue especial hace 63 años, debido a que marcó el final de una de las rachas más legendarias en la historia del hockey. Por primera vez en más de siete años, Glenn Hall no estuvo presente bajo los tres postes. El legendario portero, integrante del Salón de la Fama, había disputado 502 partidos consecutivos sin perderse un solo minuto, una hazaña que parecía imposible en una era sin las comodidades médicas y tecnológicas de hoy. Tres días antes, una lesión en la espalda lo obligó a abandonar un juego frente a Boston, poniendo fin a una de las muestras más grandes de durabilidad y compromiso en la NHL.

Aquella noche en el antiguo Montreal Forum, Dennis DeJordy ocupó su lugar en la portería de los Chicago Blackhawks y respondió a la altura de las circunstancias. Detuvo 33 disparos y guio al equipo a una victoria de 3-1 sobre los Canadiens. El récord de Hall sigue siendo un monumento al esfuerzo y la constancia, una marca que difícilmente volverá a repetirse.

11 de noviembre: Producción desde la línea azul

Este día ha sido una fecha especial para varios defensores que dejaron huella en la NHL. En 1980, Larry Robinson tuvo una noche memorable con un gol y tres asistencias para guiar a los Montreal Canadiens a una contundente victoria de 8-2 sobre los Colorado Rockies. Nueve años después, el destino le ofreció un capítulo distinto: Robinson se enfrentó por primera vez a su ex equipo, esta vez vistiendo el uniforme de Los Angeles Kings. Aquel juego, una victoria 5-4 ante los Canadiens, fue el número 1,220 de su carrera, colocándolo entre los veinte jugadores con más partidos disputados en la historia de la liga.

Mark Howe Flyers

La tradición de grandes logros desde la línea azul continuó en las décadas siguientes. El 11 de noviembre de 1991, Mark Howe, hijo del legendario Gordie Howe, alcanzó las 500 asistencias en su carrera, consolidando su estatus como uno de los defensores más inteligentes y consistentes del juego. Ocho años más tarde, el sueco Calle Johansson se convirtió en el segundo defensor de los Washington Capitals en sumar 300 asistencias, una marca que mantuvo hasta que John Carlson lo superó en 2020.

12 de noviembre: Apertura especial

En 1931 marcó un capítulo histórico en el hockey canadiense, al jugarse el primer partido de la NHL disputado en el recién inaugurado Maple Leaf Gardens. Bajo la visión y liderazgo de Conn Smythe, la emblemática arena de Toronto se construyó en apenas cinco meses, un logro arquitectónico y logístico impresionante para la época. Aquella noche, más de trece mil aficionados llenaron las gradas, pagando entre 95 centavos y 2.75 dólares por boleto, un reflejo del entusiasmo de una ciudad que respiraba hockey.

Antes del inicio del juego, el capitán de los Toronto Maple Leafs, Hap Day, prometió a los fanáticos que el equipo ganaría la Stanley Cup esa misma temporada. Aunque el debut no fue ideal, debido a una derrota de 2-1 ante los Chicago Blackhawks, las palabras de Day se cumplieron meses después, cuando los Maple Leafs levantaron el trofeo en 1932. Curiosamente, fueron los mismos Blackhawks quienes, 68 años más tarde, cerrarían la historia del icónico recinto al ganar el último partido disputado allí, el 13 de febrero de 1999.

13 de noviembre: Esfuerzo inusual

En 1968, los St. Louis Blues protagonizaron uno de los partidos más insólitos en la historia de la NHL al derrotar 3-1 a los New York Rangers utilizando tres porteros distintos en menos de cinco minutos. Glenn Hall, el veterano guardameta titular, permitió un gol apenas iniciado el juego y, segundos después, fue expulsado por discutir una decisión arbitral. Su sustituto, el novato Robbie Irons, entró al hielo con ilusión, pero el destino le jugó una mala pasada: se lesionó la pierna durante el calentamiento y apenas pudo mantenerse en juego unos minutos.

Ante la emergencia, el mítico Jacques Plante bajó apresuradamente desde el palco de prensa, se enfundó el uniforme y tomó la portería antes de cumplirse los cinco minutos de acción. Con su habitual serenidad, Plante detuvo 21 disparos y guio a los Blues a una victoria tan caótica como memorable. Curiosamente, los tres minutos que Irons disputó aquella noche fueron los únicos de su carrera en la NHL, convirtiendo este partido en una joya de anécdotas improbables y un testimonio de la imprevisibilidad del hockey.

Jacques Plante_MW

14 de noviembre: Conexión única

Al final de la década de los años 90, específicamente el 14 de noviembre de 1998, Brett Hull escribió su nombre en los libros de historia al anotar dos goles y aportar una asistencia en la victoria de los Dallas Stars por 3-1 sobre los Boston Bruins. Con esa actuación, alcanzó los 1,000 puntos en su carrera, convirtiéndose en el jugador número 53 en lograrlo.

Pero el hito fue aún más especial por razones familiares: al hacerlo, se unió a su padre, Bobby Hull, en el exclusivo club de los mil puntos, formando el primer dúo padre e hijo en la historia de la NHL en alcanzar esa cifra. Brett, quien se retiró en 2005, superó a su legendario padre tanto en goles como en unidades totales, con un total de 741 y 1,391 respectivamente.

15 de noviembre: Día de “Amor Fraternal”

Hace 45 años, la fecha fue especial en Philadelphia, cuando Bill Barber se convirtió en el primer jugador en anotar 300 goles con el suéter de los Flyers. Además, aportó una asistencia en la victoria por 5-2 ante los Detroit Red Wings. Con el paso del tiempo, otros seis jugadores alcanzaron esa cifra vistiendo el uniforme naranja y negro, pero ninguno ha podido superar el legado de Barber, quien finalizó su carrera con 420 goles, aún el máximo registro en la historia del equipo.

Cuatro años más tarde, el 15 de noviembre de 1984, los Flyers rindieron homenaje a otro de sus íconos al retirar el número 16 de Bobby Clarke antes de vencer 6-1 a los Hartford Whalers. Clarke, capitán de las conquistas de la Stanley Cup en 1974 y 1975, se retiró como líder histórico en partidos jugados, asistencias y puntos del club. Luego, en 1992, una nueva estrella emergía: Eric Lindros, en su temporada de novato, logró su primer Hat-Trick y añadió una asistencia en la goleada 7-2 ante los Ottawa Senators.

16 de noviembre: Leyenda en Hockeytown

El 16 de noviembre tiene un significado especial en la historia de los Detroit Red Wings, y gran parte de ello se debe a su eterno capitán, Steve Yzerman. En 1991, el integrante del salón de la fama anotó dos goles y repartió una asistencia en la victoria 5-3 sobre Los Angeles Kings, convirtiéndose en el tercer jugador en la historia de la franquicia en alcanzar los 350 goles.

New Jeresey Devils v Detroit Redwings

Exactamente diez años después, el 16 de noviembre de 2001, Yzerman volvió a firmar otra actuación memorable al anotar nuevamente dos goles, esta vez para llegar a los 650 en su carrera. Solo él y Gordie Howe han alcanzado ese número vistiendo el uniforme de Detroit, una muestra del linaje de excelencia que ambos representan.

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