Al momento de su retiro definitivo, ostentaba los récords históricos de goles (801), asistencias (1,049) y puntos (1,850), marcas que posteriormente serían superadas por Wayne Gretzky. El impacto de Howe trascendió generaciones, siendo homenajeado incluso en vida por rivales como los Toronto Maple Leafs. Su legado permanece como referencia de excelencia y consistencia dentro del hockey profesional.
1 de abril: Lamentablemente, no fue una broma
El 1 de abril, es conocido como en Estados Unidos como el “Día de los Inocentes” (April Fools’ Day), con la característica principal de crear noticias falsas, satíricas e irónicas, con un alto grado de creatividad; sin embargo, ese no fue el caso en 1919. Y es que aquel día quedó marcado como uno de los episodios más trágicos en la historia del hockey, cuando la Final de la Stanley Cup entre los Montreal Canadiens y los Seattle Metropolitans fue cancelada debido a la epidemia de influenza.
La serie se encontraba igualada cuando múltiples jugadores enfermaron, lo que obligó a suspender el sexto encuentro horas antes de su inicio. Días después, el jugador Joe Hall falleció a causa de complicaciones derivadas del virus, profundizando el impacto de la situación. A pesar de que se planteó la posibilidad de otorgar el trofeo, la decisión final fue no declarar campeón, convirtiéndose en la única ocasión en la historia en la que la Stanley Cup no fue entregada tras iniciados los playoffs.
2 de abril: La magia de la prórroga
El 2 de abril ha sido escenario de múltiples hazañas en tiempo extra dentro de la NHL. En 1939, Mel Hill se ganó el apodo de “Sudden Death” (Muerte Súbita) al anotar su tercer gol en el alargue durante una misma serie de playoffs, enviando a Boston a la Final de la Stanley Cup.
Años más tarde, en 1946, Montreal sumó otra victoria en tiempo extra dentro de la Final, mientras que en 1969, Ted Irvine estableció un récord al marcar apenas 19 segundos después de iniciado el período adicional, el gol más rápido en postemporada. Estas actuaciones consolidaron la prórroga como uno de los escenarios más decisivos y espectaculares en la historia del hockey.
3 de abril: Todo queda en familia
En 1966, Bobby Hull estableció una nueva marca de puntos en una temporada con 97, superando el registro previo de Dickie Moore y consolidándose como una de las principales figuras ofensivas de su época.
Décadas más tarde, en el año 2000, su hijo Brett Hull igualó una de sus marcas más emblemáticas al alcanzar los 610 goles en su carrera, reafirmando el legado familiar dentro de la NHL.
4 de abril: Grandeza en la portería
El 4 de abril ha sido una fecha marcada los guardametas de la liga. En 1974, Bernie Parent registró su blanqueada número 12 de la temporada en una victoria de Philadelphia, estableciendo además marcas de 72 aperturas y 46 triunfos en ese calendario.