Cada campeón suele tener un momento determinante en su camino hacia la corona, de esos en los que suele evidenciarse que el grupo es diferente, y que su destino parece estar marcado para alcanzar la gloria.
Y aunque aún falta mucho hockey para saber quién se alzará como el dueño de la Stanley Cup en 2026, ciertamente los Vegas Golden Knights protagonizaron uno de esos momentos el domingo, cuando con una remontada memorable, se colocaron con ventaja de 3-0 en la Final de la Conferencia Oeste ante el Colorado Avalanche —ganadores del Trofeo de los Presidentes, al mejor equipo de la temporada regular— superándolos con marcador de 5-3, después de verse abajo por tres tantos, en su fortín, la T-Mobile Arena.
El partido no pudo haber comenzado peor para los locales. Sabiendo que una derrota los colocaría contra la pared, el Avalanche salió a presionar desde el primer segundo y silenció la arena en cuestión de minutos. Gabriel Landeskog, Nazem Kadri y Jack Drury castigaron los errores defensivos para poner la pizarra 3-0 a favor de Colorado en apenas 13:15 minutos del primer periodo. Por si fuera poco, a Vegas le anularon un gol de Pavel Dorofeyev tras una revisión de video que determinó que el disco había sido empujado con la mano.























