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El Colorado Avalanche no solo se enfrenta a lo que podría ser una sorprendente barrida en la Final de la Conferencia Oeste, sino que el estado de su estrella, el delantero centro Nathan MacKinnon, es incierto.

Aunque no es el único jugador con ese estatus para Colorado de cara al Juego 4, también hay que añadir a la ecuación al delantero Valeri Nichushkin.

“No tengo novedades. Esos chicos están recibiendo tratamiento, los están evaluando. Podríamos saberlo mañana por la mañana, o incluso antes del partido. Así que nos preparamos para todos los escenarios y luego actuaremos en consecuencia”, dijo el entrenador en jefe del Avalanche Jared Bednar este lunes después de la práctica.

MacKinnon, quien lideró la NHL con 53 goles esta temporada, se lesionó en el segundo periodo de la derrota del Avalanche por 5-3 ante los Vegas Golden Knights en el tercer partido, disputado el domingo en la T-Mobile Arena de Las Vegas. Aunque pudo terminar el partido, era evidente que MacKinnon no estaba al 100%.

“Todos vieron la jugada. Es un disparo. Le da en la rodilla. Eso puede ser traumático, especialmente al principio. Hay cosas que los preparadores físicos pueden hacer y que Nate puede hacer para tratar de que se sienta mejor y se relaje y tal vez llegar a un punto en el que pueda jugar sin restricciones. Es solo cuestión de qué tan rápido podamos lograr que llegue allí y que él mismo pueda lograrlo”, explicó Bednar.

Y ahondó: “Claramente tiene mucho dolor. Llevo aquí 10 años y he visto a Nate tirado en el hielo dos veces, ¿de acuerdo? Lo he visto abandonar un par de partidos, uno en los playoffs contra San José hace un par de años y anoche, y aun así regresar. No es una buena sensación para nuestro equipo. Que él pueda regresar, hacer algo de trabajo al final del segundo periodo y en el intermedio y poder salir e incluso ayudarnos en el power play y en situaciones de portería vacía. Si eso es todo lo que puede hacer, lo aceptaremos. Es mejor que cualquier otra cosa que podamos poner en el hielo. Eso demuestra su carácter, su liderazgo y su deseo de ganar”.

MacKinnon se lesionó a los 12:15 del segundo periodo cuando bloqueó un disparo del defensa de Vegas, Shea Theodore, que aparentemente le impactó en la parte interna de la rodilla derecha. MacKinnon se desplomó sobre el hielo por un instante, logró ponerse de rodillas para despejar el disco de la zona, pero volvió a caer. Pudo regresar a la banca y jugar un par de turnos más antes de dirigirse al vestidor del Avalanche.

No estuvo en la banca al inicio del tercer periodo, pero regresó. MacKinnon jugó cuatro turnos, sumando un total de 4:05 en el tercer periodo, incluyendo 1:59 en situación de power play.

“Tendrías que matarlo para sacarlo del hielo”, dijo el portero de Colorado, Scott Wedgewood. “Es la persona que es, el competidor que es. Obviamente lo demuestra cada vez que está en el hielo. Quiere ganar más que nadie. Es solo un ejemplo más”.

Incluso si MacKinnon, quien lidera a Colorado con siete goles y 15 puntos en 12 partidos de los Playoffs de la Stanley Cup, está sano, los ganadores del Trofeo de los Presidentes tienen un camino muy difícil por delante y eso obligaría a otros jugadores a elevar su nival y los dedos apuntan a Martin Necas.

“Sí, obviamente es duro perder a un jugador así. Pero veremos si rinde bien o no, de todas formas, vamos a dar lo mejor de nosotros. Perder a un jugador así es una gran pérdida. Pero no hay nada que podamos hacer al respecto. Simplemente tenemos que dar un paso al frente”, añadió Necas.

La condición de salud de MacKinnon no es algo que pase inadvertido para sus compañeros, existe preocupación porque en el marco de un juego de potencial eliminación, no tenerlo en el hielo o en la banca, es un duro hándicap y los jugadores están conscientes de eso.

“Bueno, ves a un tipo así arriesgándolo todo, haciendo lo que sea necesario. Siento que siempre decimos eso cuando la gente pregunta por Nate, su mentalidad, su forma de pensar, su preparación, no deja nada al azar, y lo mismo se refleja en su rendimiento sobre el hielo”, dijo el delantero Brock Nelson. “Hace lo que sea necesario, lo que sea que se le pida. Influye en el juego de muchas maneras diferentes. Verlo lesionarse, obviamente contienes la respiración, pero también sabes que es un guerrero y un competidor, y va a costar mucho dejarlo fuera.”

Los equipos que se enfrentan un déficit de 3-0 en una serie a ganar cuatro de siete juegos en la antesala de la Final de la Stanley Cup tienen un récord histórico de 0-49.

“Ahorita todos estamos desanimados, y para eso están las próximas 36 horas: para recuperar al equipo y asegurarnos de que estamos concentrados en lo correcto”, dijo el entrenador del Avalanche, Jared Bednar. “Parece una cuesta muy difícil, sobre todo contra un equipo tan duro como Vegas. Hay que ir paso a paso, jugada a jugada, partido a partido. Si presionan, tenemos que responder. Tenemos que ir poco a poco, desgastando al rival.

“Estamos en el peor momento posible”, agregó Bednar.

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