Hurricanes

Cómo pueden cambiar las cosas en unos pocos días. Después de perder el invicto en los Playoffs de la Stanley Cup en el Juego 1 de la Conferencia Este de manera contundente ante los Montreal Canadiens, las interrogantes comenzaron a llegar para los Carolina Hurricanes.

Sin embargo, la confianza dentro del vestuario de los ganadores de la División Metropolitana se mantuvo intacta. Y ahora, una semana después, los dirigidos por Rod Brind’Amour están a un paso de avanzar a la Final de la Stanley Cup por primera vez en 20 años, después de superar el miércoles a Montreal 4-0 en el Juego 4 en el Bell Centre para tomar ventaja de 3-1 en la serie.

El ambiente en Canadá era ensordecedor. La afición local empujaba con fuerza esperando igualar la llave, especialmente cuando los Canadiens consiguieron dos Power Plays consecutivos a mediados del primer periodo. Pero la historia cambió drásticamente en la recta final de esa segunda ventaja numérica. Zach Bolduc cometió una infracción, la balanza se inclinó hacia los visitantes y Carolina demostró lo que sucede cuando su abrumador dominio de la posesión finalmente se traduce en goles.

Hurricanes en Canadiens | Resumen

Mientras que en los Juegos 2 y 3 los Hurricanes dictaron el ritmo y monopolizaron los disparos pero tuvieron que sufrir hasta el tiempo extra, el Juego 4 fue una victoria clara, cómoda y absoluta. Ese punto de quiebre se materializó con una ráfaga ofensiva fulminante. A los 14:59 del primer asalto, Sebastian Aho abrió el marcador con un potente tiro de primera en ventaja numérica, tras una excelente triangulación con Shayne Gostisbehere y Nikolaj Ehlers.

Ese tanto no fue uno más en la cuenta del finlandés. Representó su 11mo gol de Power Play en postemporada, eclipsando al legendario Eric Staal para adueñarse del récord absoluto en la historia de la franquicia. Además, fue el octavo gol ganador de su carrera en playoffs, empatando a Artturi Lehkonen con la cuarta mayor cantidad para un jugador nacido en Finlandia en la historia de la NHL.

Casi de inmediato, a los 16:07, la profundidad de Carolina castigó de nuevo. El defensor K'Andre Miller desbordó por la banda derecha y envió un pase de revés hacia el centro del área. Allí, el capitán Jordan Staal ganó una batalla física contra Josh Anderson para desviar el disco entre las piernas del portero Jakub Dobes y colocar el 2-0.

La estocada final de este frenético lapso llegó a los 17:46. Tras un valiente bloqueo de tiro por parte de Gostisbehere en su propia zona, Logan Stankoven y Jackson Blake armaron un contragolpe de dos contra uno. Stankoven no perdonó y definió con un disparo alto para el 3-0. Fue su octavo tanto en estos playoffs, igualando la sexta mayor cantidad en una misma postemporada en los registros del equipo.

En Disney+: Stankoven anota en contragolpe

“Hablamos de empezar así, de mantenerlo simple al principio”, relató Stankoven sobre el agresivo inicio. “A veces tienes que encontrar los golpes al cuerpo para llegar a la cabeza y abrir la guardia, así que creo que cuando puedes apilar turnos y preparar a los otros muchachos para el éxito, cosas buenas continuarán sucediendo”.

Esos tres goles en un espacio de 2:47 minutos marcaron la segunda ráfaga de tres anotaciones más rápida en un partido de playoffs en la historia de la franquicia. Con esa ventaja de 3-0, el sistema de Brind’Amour asfixió cualquier intento de respuesta. En el tercer periodo, la frustración en el Bell Centre fue total. Los Hurricanes limitaron a Montreal a la minúscula cantidad de tres tiros a puerta en los últimos 20 minutos (superándolos 19-3 en ese tramo), provocando que los aficionados locales corearan desesperadamente "¡Dispara el disco!".

El capitán de los Canadiens, Nick Suzuki, no pudo registrar un solo disparo en el tercer asalto sino hasta que restaban menos de tres minutos en el reloj.
“No estamos jugando lo suficientemente rápido con nuestros pies cuando tenemos el disco”, se lamentó el entrenador de Montreal, Martin St. Louis. “No estamos jugando lo suficientemente rápido sin el disco para poder evitar la presión, y ellos tienen bastones muy, muy buenos”.

Esa defensa implacable facilitó la labor de Frederik Andersen, quien apenas tuvo que realizar 18 salvadas para apuntarse su tercera blanqueada de la postemporada. Al dejar la portería en cero, Andersen impuso un nuevo récord para la franquicia con cinco blanqueadas en playoffs, superando a Cam Ward. Por si fuera poco, el arquero danés mejoró su récord a 11-1 en este torneo y se convirtió en apenas el quinto guardameta en los más de 100 años de historia de la NHL en ganar cada uno de sus primeros seis juegos como visitante para comenzar un año de playoffs.

CAR@MTL, FCE, J4: Andersen completa la blanqueada

“El conteo de disparos es inútil de mirar para mí, para ser honesto”, admitió Andersen sobre la dificultad de mantener la concentración cuando la acción transcurre lejos de su red. “Todavía estás ahí afuera por los 60 minutos, todavía tienes que enfocarte de la misma manera. Solo prestas atención a tu proceso. Si anotamos o ellos anotan, todo se trata de la siguiente jugada”.

Andrei Svechnikov puso la cereza en el pastel con un gol a puerta vacía cuando restaban 1:54 en el cronómetro, sellando el 4-0 definitivo.
“Estuvimos sólidos, en su mayor parte. Obviamente, hay ciertas áreas en las que podríamos ser mucho mejores, pero creo que es difícil encontrarle fallas a ese juego”, resumió Brind'Amour.

Ahora, los Hurricanes regresan a casa para el Juego 5 de este viernes. Con 64 victorias combinadas entre la campaña regular y la postemporada (su mayor cantidad desde que ganaron 68 en su año de campeonato en 2006), Carolina intentará darle la estocada definitiva a Montreal y asegurar su boleto para medirse ante los Vegas Golden Knights en el duelo final.

“Se siente genial, obviamente. Jugamos muy bien esta noche, pero tenemos que conseguir una más, y no va a ser fácil", advirtió Nikolaj Ehlers. "Son un gran equipo, así que todavía tenemos mucho trabajo por hacer”.

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