No fue un camino llano, por momentos se tonó espinoso y complejo, pero la consistencia y la inquebrantable fe en lo colectivo llevó a la selección de Estados Unidos a conquistar su primera medalla de oro olímpica en 46 tras vencer 2-1 a Canadá en la Final de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
Fue un esfuerzo que necesitó de todos, desde las milagrosas y oportunas salvadas de un monumental Connor Hellebuyck, quien salvó en varias ocasiones este domingo a los estadounidenses, así como las pequeñas, pero valiosas aportaciones en defensa por parte de todos, desde Charlie McAvoy quitándole una oportunidad de gol a Nick Suzuki en el segundo periodo, hasta la jugada que derivó en el gol de la medalla de oro de Zach Werenski.
Y a propósito de esa jugada en el tiempo extra por parte de Werenski, despojando del puck a un atribulado Nathan MacKinnon (por la oportunidad de gol que dejó ir en el tercer periodo y que resultó muy costosa), fue crucial porque su envío a Jack Hughes derivó en el gol que puso fin a esa espera de casi medio siglo sin que los estadounidenses ganaran la medalla de oro, desde que lo hicieran en los JJOO de Lake Placid 1980.
Pero la gloria que sintió Hughes no fue sin antes pasar por una buena dosis de sufrimiento. A los 16:37 del tercer periodo, el delantero de los New Jersey Devils fue penalizado por high sticking (bastonazo en el rostro) luego de no controlar el puck en la zona ofensiva y no le quedó más remedio que detener a su adversario y cortar un castigo doble menor que había puesto en el power play a los estadounidenses antes.
“Ahí tienes a Mike Eruzione y luego a Jack Hughes. Es muy especial, sin duda es algo muy especial”, dijo el capitán de Estados Unidos Auston Matthews después del partido. “No puedo ni siquiera imaginarme lo que estaba sintiendo cuando estaba en la congeladora al final del tercer periodo. Pero él es un gran jugador y una gran persona y que responde en los momentos importantes”.
Corría el segundo minuto del tiempo extra en la Santagiulia Arena cuando Werenski habilitó a Hughes tras quitarle el disco a MacKinnon, y el delantero de New Jersey remató entre la piernas del portero canadiense Jordan Binnington para superarlo y acabar con la larga espera y darle la ansiada medalla de oro en el hockey sobre hielo a los Estados Unidos.
“En este momento, todo gira en torno a nuestro país”, declaró Hughes a la cadena NBC. “Amo a Estados Unidos, amo a mis compañeros. Es increíble. La hermandad de USA Hockey es muy fuerte. Contamos con el apoyo incondicional de nuestros jugadores. Estoy muy orgulloso de los estadounidenses hoy”.
Otro de los grandes héroes de EEUU fue el portero de los Winnipeg Jets, Hellebuyck, quien culminó con 41 salvadas, pero algunas de ellas dejaron huella y quedarán para la posteridad, como las escapadas de Macklin Celebrini y Connor McDavid en solitario que detuvo para mantener la ventaja o el juego empatado.
Pero ninguna tuvo tanto valor como la que ejecutó en los primeros minutos del tercer periodo cuando detuvo de manera milagrosa un remate a quemarropa por parte de Devon Toews que parecía un gol inminente y que hubiera podido ser decisivo.
“Es un sueño hecho realidad”, dijo Hellebuyck. “Me encanta este grupo. Nos hemos divertido mucho aquí, peleamos. Este es uno de los mejores y más divertidos momentos que he vivido. Todavía no lo he asimilado del todo, así que, ya sabes, tengo muchas ganas de celebrarlo en las próximas 24 horas. ¿Y quién sabe cuánto durará? Es surrealista. Llevo la medalla de oro colgada del cuello. Es un sueño hecho realidad”.























