Team USA exhibiting survival of fittest

El ambiente resultó impactante en la Villa Olímpica durante la lluviosa tarde del jueves.

En medio de una mezcla de atletas de todo el mundo; Austria, China, Francia, Noruega, Corea del Sur, Mongolia y más, el delantero de la Selección de Suecia, Lucas Raymond, salió por la puerta principal con su maleta, despidiéndose de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, para regresar con su equipo en la NHL, los Detroit Red Wings.

Mientras tanto, los entrenadores y jugadores de la Selección de Estados Unidos permanecieron en el lugar. Tras su dramática victoria 2-1 en tiempo extra ante Suecia en los cuartos de final el miércoles en el Santa Giulia Arena, el equipo sostuvo una reunión, descansó y se enfocó en la recuperación de cara al duelo de semifinales frente a la Selección de Eslovaquia el viernes.

“Por suerte para nosotros, seguimos aquí”, dijo el delantero Matthew Tkachuk, dos veces campeón de la Stanley Cup con los Florida Panthers, pero quien durante el jueves no dejó de portar su camiseta del equipo olímpico de Estados Unidos. “Sí, me costaría mucho asimilarlo si hoy nos tocara regresar a casa”.

Los estadounidenses ofrecieron un vistazo a la vida dentro de la Villa en estos días de eliminación directa, donde cada detalle cuenta en el torneo masculino de hockey sobre hielo. Todos sus partidos se han disputado a las 9:10 p.m. hora local, lo que significa las 12 del mediodía en la costa oeste de su país y 3:10 pm de la tarde del este. Ése, es el horario más favorable para la televisión en Estados Unidos, pero también implica que el autobús del equipo suele salir de la pista alrededor de las 12:45 a.m., lo que los lleva de regreso a la Villa cerca de la 1 a.m.

Tras los juegos, el grupo acude al comedor para recargar energías. La noche del miércoles, o técnicamente la madrugada del jueves, coincidieron allí con varios de los jugadores de la NHL de la Selección de Suecia, a quienes acababan de eliminar.

“Es un poco extraño, especialmente siendo solo nosotros y Suecia en el comedor”, comentó el defensa de los Columbus Blue Jackets, Zach Werenski. “Obviamente, para nosotros se siente mejor después de ganar, pero puedo imaginar que para ellos debe ser bastante duro en esa situación. Aun así, es parte de la experiencia y estamos tratando de asimilar todo”.

USA celebrating goal

Dormir después de un partido, especialmente uno de esa magnitud, no es sencillo. Tkachuk explicó que algunos jugadores suelen relajarse jugando cartas para bajar las revoluciones, aunque esta vez solo fueron cuatro compañeros. “Diría que anoche probablemente no te acuestas hasta alrededor de las 3 a.m., cuando todo termina”, señaló Tkachuk. “Pero eso pasa cuando tomas café americano y espresso a las 6 y 7 de la noche. Supongo que te lo buscas”.

El delantero agregó que el jueves se despertó y fue al comedor hacia el final del desayuno o el inicio del almuerzo. No comió; simplemente conversó con otras delegaciones e intercambió pines. “Ese es, básicamente, mi ritual de la mañana”, dijo Tkachuk. “Normalmente te sientas con los muchachos del hockey, pero justo al lado había una mesa con patinadores artísticos de Estados Unidos y de otros países, así que estuvimos compartiendo y conversando con ellos”.

Más tarde, Tkachuk entrenó durante una hora junto a un grupo de compañeros, manteniendo la activación física sin sobrecargar el cuerpo. Mientras los estadounidenses caminaban hacia una reunión de equipo, los eslovacos regresaban a la Villa. Estados Unidos revisó video del partido ante Suecia y analizó el informe de juego de cara al enfrentamiento contra la Selección de Eslovaquia.

El equipo no realizó práctica sobre el hielo para priorizar la recuperación, por lo que entrenadores y jugadores dispusieron del resto del día para recargar energías. El delantero de los New York Rangers, J.T. Miller, se encontró con Laila Edwards, integrante de la Selección femenina de Estados Unidos, que se preparaba para disputar el partido por la medalla de oro frente a la Selección de Canadá. Miller la saludó con un choque de puños, le deseó suerte y la animó a disfrutar el momento.

“Va a ser un ambiente increíble”, dijo Miller. “Creo que voy a pasar por el partido para verlo. Va a ser divertido”. Mientras Miller hablaba frente a la entrada principal, el centro finlandés Sebastian Aho pasó por el lugar. La Selección de Finlandia se medirá a la Selección de Canadá en la otra semifinal del viernes.

Ante la pregunta: ¿Cómo se vive compartir espacios tan cercanos con los rivales, con tanto en juego? “Al final, es puro negocio”, afirmó Miller. “Todos sabemos a qué vinimos y entendemos el desafío que tenemos enfrente, así que hay que acostumbrarse. Es parte del torneo. Creo que todos estamos cómodos en esa situación y ahí es donde nos apoyamos en nuestros compañeros”.

La Selección de Estados Unidos realizará su sesión matutina y profundizará el análisis sobre Eslovaquia antes del partido del viernes. Una victoria los enviaría al juego por la medalla de oro el domingo; una derrota los llevaría a disputar el bronce el sábado.

“Es otro Juego 7 mañana”, concluyó Werenski. “Y entendemos lo que está en juego”.

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