Jack Hughes OT goal

¡Fiesta dorada!

En el día del aniversario número 46 del famoso “Milagro en el Hielo” y también, el cumpleaños del hijo del fallecido Johnny Gaudreau, estrella de la NHL, Estados Unidos pudo terminar la sequía al conquistar su primera medalla de oro desde 1980 y a la vez, su primera presea dorada en unos juegos de esta índole, contando con la participación de figuras de la National Hockey League, tras superar 2-1 a Canadá en el tiempo extra de la final de los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina 2026.

Y es que fiel al estilo de un clásico del hockey, así como de cualquier obra de cine, los estadounidenses tuvieron que sufrir para poder completar la meta. Todo ello, gracias a un Connor Hellebuyck, que hizo 41 paradas, la mayor cantidad para un portero de su país en 16 años, siendo un esfuerzo recompensado en tiempo extra por el gol del delantero de los New Jersey Devils, Jack Hughes.

Los 60 minutos del tiempo reglamentario no fueron suficientes. Por lo que, por reglas olímpicas, el desenlace ocurrió en la llamada “Muerte Súbita” y a los 1:41 del tiempo extra, Zach Werenski, de los Columbus Blue Jackets, robó el disco en la zona rival, para luego habilitar a un desmarcado Hughes quien definió con potencia y selló la victoria 2-1 sobre Canadá, con su cuarto gol en el certamen.

“Todavía no lo puedo creer. Que gran partido, era justo lo que queríamos, medirnos ante los mejores y ellos (Canadá) tienen grandes jugadores, son un tremendo equipo, pero sabíamos que era nuestro momento. De verdad, que estoy muy contento porque este gol, este triunfo, es para todo el país, miren el hielo, somos una hermandad.” Expresó Jack Hughes, sobre la victoria olímpica.

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Cronología de la acción

El primer período transcurrió con uno de los ritmos más rápidos en todo el torneo y allí, Canadá pareció encontrar un poco de control al registrar los primeros cinco disparos del encuentro, todos ellos detenidos por un Connor Hellebuyck, de los Winnipeg Jets, quien demostró sus credenciales como el mejor portero de la NHL actualmente, gracias a sus dos trofeos Vezina de forma consecutiva.

Inspirados por el esfuerzo de Hellebuyck, la ofensiva de Estados Unidos respondió y apenas en su primer remate a puerta, pudo conseguir el 1-0 gracias a una jugada increíble de Matt Boldy, delantero del Minnesota Wild, quien mantuvo la posesión a pesar de la presión de dos defensas rivales, se hizo un autopase y terminó superando al portero Jordan Binnington, de los St. Louis Blues, con una definición suave para abrir el marcador con su segundo tanto en la cita olímpica.

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“Fue una gran jugada colectiva, en la que afortunadamente pude controlar el disco de alguna manera, para de esa forma poder continuar la secuencia y conseguir ese primer gol tan importante. A lo largo del torneo, nuestra línea ha podido encontrar la manera de generar peligro y crear oportunidades”, declaró Boldy sobre su gol.

La presencia de Hellebuyck se hizo más fuerte en el segundo período, especialmente a la mitad del parcial, cuando el capitán de los Edmonton Oilers, Connor McDavid, se escapó tras tomar el disco en el centro de la pista y en el mano a mano, fue el portero estadounidense quien sacó lo mejor, al detener el disco para preservar su meta intacta.

Si eso fue impresionante, lo que siguió fue un reto mayor. Con 10 minutos por disputar en la fracción, Canadá contó con dos oportunidades de Power Play, teniendo ventaja de 5-3 jugadores sobre el hielo. Sin embargo, los gritos de “USA, USA” en las gradas parecieron inspirar a un Hellebuyck, quien mantuvo la portería a salvo con dos paradas en ese intervalo, ante los remates de Macklin Celebrini, de los San Jose Sharks y Brad Marchand, de los Florida Panthers.

No obstante, la presión de Canadá terminó superando, al menos en una oportunidad, a un Hellebuyck que a los 18:16 del segundo parcial no pudo detener el potente remate del defensa del Colorado Avalanche, Cale Makar, quien tras recibir el pase de su compañero de selección y equipo de la NHL, Devon Toews, conectó con fuerza para conseguir el 1-1 con su segundo tanto en el torneo. En total, fueron 17 tiros para los canadienses en la fracción, siendo la mayor cantidad permitida por Estados Unidos durante un mismo período a lo largo de los Juegos Olímpicos.

“Creo que haber eliminado esa penalidad de cinco contra tres fue algo espectacular para nosotros. Sin embargo, hay que darles crédito porque inclinaron el hielo a su favor, con más tiros que nosotros y consiguieron el gol. Sin embargo, pudimos aguantar, sabiendo que quedaba un período más, con 20 minutos para darlo todo y hacerlo especial.” Fueron las palabras del capitán de los Detroit Red Wings, Dylan Larkin, sobre lo sucedido en el segundo período.

Las palabras de Larkin se transformaron en una soberbia demostración de Estados Unidos para el tercer y último parcial del tiempo reglamentario. No obstante, la presión canadiense no dejó de ser un factor, pero Hellebuyck se creció con 14 paradas en el segmento, incluyendo una con su bastón ante Devon Toews, que por lejos, fue la mejor en todo el torneo y quizás la más importante en las últimas cuatro décadas para el combinado de los Estados Unidos.

En el caso de Jack Hughes, el delantero inscribió su nombre junto al de Sidney Crosby como apenas el segundo jugador en marcar un gol en tiempo extra en una final olímpica con participación de jugadores de la NHL. Fue el undécimo tanto decisivo en un partido por la medalla de oro en la historia del hockey masculino en los Juegos Olímpicos de Invierno, pero para Estados Unidos tuvo un significado eterno.

Para Hughes, el dramatismo no es terreno desconocido: el delantero de los New Jersey Devils suma nueve goles en tiempo extra en la NHL, la segunda mayor cantidad en la historia de su franquicia, solo detrás de Patrik Elias (16). Esta vez, sin embargo, no fue solo un gol más. Fue el disparo que rompió 46 años de espera y devolvió a Estados Unidos a la cima del hockey mundial.

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