Si la lucha por el Trofeo Calder parecía contar con un claro favorito al inicio de esta recta final de la temporada 2025-26, ciertamente la jornada del jueves ayuda a despejar aún más el panorama, gracias a otra impresionante exhibición de Matthew Schaefer, quien llevó a los New York Islanders a otra importante victoria en su camino de vuelta a la postemporada, con una actuación que quedará para la historia.

Los Islanders vinieron de atrás para vencer a los Montreal Canadiens 4-3 en tiempo extra para sumar un triunfo de “carácter”, como describió su entrenador Patrick Roy.

Y si bien el eventual héroe del compromiso fue Jean-Gabriel Pageau con el gol de oro, nada de esto hubiese sido posible de no ser por el novato sensación. Schaefer aportó dos goles cuando su equipo más lo necesitaba, después de verse abajo 2-0 en la pizarra a mediados del segundo período.

El regreso a la acción tras la pausa de 19 días por los Juegos Olímpicos de Invierno no podía presentar un guion más dramático en el Bell Centre. Lo que comenzó como un duelo marcado por la "ley del ex", con Noah Dobson anotando dos veces contra el equipo que lo seleccionó originalmente, terminó convirtiéndose en la noche de consagración definitiva para el joven que llegó a Long Island precisamente para llenar ese vacío generacional.

Schaefer, con apenas 18 años, no solo cargó con el peso ofensivo de su equipo en un momento crítico, sino que reescribió los libros de récords de la NHL y de la franquicia en un lapso de apenas 55 segundos, alterando irreversiblemente la inercia de un partido que parecía escaparse.

NYI@MTL: Schaefer anota dos goles en menos de un minuto

Cuando Schaefer batió al portero Sam Montembeault por segunda vez en el encuentro, tras una jugada individual que dejó atónitos a los presentes, el defensor alcanzó su gol número 18 de la campaña. Con esa cifra, el novato se apoderó en solitario del récord de la NHL de más goles anotados por un defensa de 18 años o menos en una temporada, superando la marca de 17 que el miembro del Salón de la Fama, Phil Housley, había ostentado desde la temporada 1982-83.

Es una estadística que pone en perspectiva la magnitud de su talento: leyendas como Bobby Orr o estrellas contemporáneas como Rasmus Dahlin no lograron tal impacto ofensivo a esa edad. Pero más allá del récord, fue la ejecución técnica lo que definió su candidatura al Calder.

El cronómetro marcaba el final del segundo período y los Islanders sufrían ante la presión de Montreal. Schaefer, primero, capitalizó un Power Play con un tiro de muñeca letal desde el círculo izquierdo, aprovechando el tráfico frente a la red. Y antes de que la afición local pudiera procesar el descuento, el novato tomó el disco nuevamente, patinó con la elegancia de un veterano detrás de la portería rival, recortó hacia el círculo derecho y soltó un disparo que empató el juego 2-2. 

Esos 55 segundos lo convirtieron en el defensa de 18 años más rápido en anotar dos goles en la historia de la liga, y el único jugador de esa edad, en cualquier posición, en lograrlo en los últimos 42 años.

"Es un defensa tan bueno que no parece que tenga 18 años ahí fuera", reconoció Montembeault tras el encuentro, visiblemente impresionado. "Es como un mariscal de campo, un patinador realmente bueno, crea jugadas y, obviamente, hoy consiguió dos goles. También sabe disparar el disco muy bien". Esa madurez fue evidente en la lectura de juego de Schaefer, quien admitió que al principio del juego no estaban disparando lo suficiente, pero supo leer la jugada en su primer gol para lanzar por debajo del bastón del defensor.

Sin embargo, la noche requería más que destellos individuales; exigía resiliencia colectiva. A pesar del envión anímico de Schaefer, los Canadiens retomaron la ventaja en el tercer período gracias a un gol de Cole Caufield. Fue entonces cuando apareció la figura del capitán Anders Lee.

En su partido número 900 en la NHL, Lee hizo lo que ha hecho durante toda su carrera: pagar el precio físico frente a la portería. Con menos de dos minutos en el reloj y el portero Ilya Sorokin en la banca por un atacante extra, Lee desvió con el cuerpo un disparo de Bo Horvat para forzar el tiempo extra.

"Fuimos resilientes esta noche", comentó Lee. "No vacilamos en nuestro juego. Tuvieron posesiones largas contra nosotros y estábamos abajo por dos, pero no nos inmutó en absoluto".

Esa mentalidad fue validada en el tiempo suplementario. Ilya Sorokin, quien fue fundamental con 21 salvadas y sumó una asistencia en la jugada decisiva, inició la transición que culminaría el encuentro. Simon Holmstrom ganó una batalla en las tablas y habilitó a Jean-Gabriel Pageau, quien se escapó solo para batir a Montembeault, sellando la tercera victoria consecutiva para Nueva York y mejorando el récord del equipo a un perfecto 6-0 en partidos decididos en tiempo extra esta temporada.

"Tengo la sensación este año de que cuando estamos abajo siempre tenemos la oportunidad de volver porque luchamos hasta el final", dijo Pageau. El triunfo tiene implicaciones masivas en la tabla de posiciones: los Islanders (33-21-5, 71 puntos) se mantienen firmes en el tercer lugar de la División Metropolitana, consolidando su posición en los puestos de Playoffs de la Copa Stanley. Patrick Roy lo resumió en una sola palabra: "Carácter".

NYI@MTL: Pageau da triunfo a los Islanders

Schaefer, quien también se unió a Housley y Dahlin como los únicos defensas de 18 años en la historia en alcanzar los 40 puntos, prefirió desviar los elogios hacia el colectivo con la humildad de un veterano. 

"Eso no soy solo yo, ese es nuestro equipo aquí. No estaría haciendo esto sin los muchachos en este vestuario". Con la historia de su lado, los Islanders cierran esta gira visitando a los Columbus Blue Jackets el sábado, buscando seguir escalando en una división que no da tregua.

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