El tiempo se está acortando para los Toronto Maple Leafs, para quienes la pausa olímpica no ha traído los resultados deseados, pues desde que la liga reanudó sus actividades el pasado 25 de febrero, tras el paréntesis de 20 días para que la NHL permitiera a sus jugadores participar en los Juegos de Milano Cortina 2026, la debacle ha tocado a la puerta del club de Ontario.
La noche del sábado, después de caer por 5-2 ante los Ottawa Senators en la Scotiabank Arena, los Maple Leafs (27-24-9; 63 puntos) sumaron su tercera derrota seguida, hundiéndose al último lugar de la División Atlántico y con 22 partidos restantes y a ocho puntos del segundo comodín en la Conferencia del Este, el panorama de cara a los playoffs en Toronto se ve turbio.
Luego de sumar las derrotas ante Ottawa, además de los reveses ante Tampa Bay (4-2) y Florida (5-1), la situación en Toronto ha empezado a subir de temperatura, derivando en declaraciones que revelan el pulso dentro del vestidor de un atribulado equipo de los Maple Leafs que comenzó a sentir de nuevo la presión por los malos resultados esta semana.
La voz más punzante provino de su capitán, Auston Matthews, aludiendo al orgullo que deben tener en cada juego de aquí al final de la temporada regular, en aras de alcanzar un boleto para la postemporada, algo que, por el momento, parece una misión muy difícil de conseguir.
“Creo que tuvimos un mejor comienzo. Pero no sé, de pronto nos perdimos. Simplemente nos desconectamos a lo largo de las tres zonas”, dijo Matthews. “Simplemente mal, de hecho, vergonzoso para serles honesto. Necesitamos tener más orgullo en nuestro juego, sin importar dónde estemos, sin importar cuál sea la situación. Solo debemos tener más orgullo en nuestro juego y esta noche no lo pudimos tener”.
Toronto no solo se vio superado en el marcador, sino también en el rubro de los tiros a gol, por 40-23, además de que dos oportunidades en el power play no pudieron convertir, en tanto que cometieron tres castigos, permitiendo un gol a Ottawa en situación de ventaja numérica.
El comienzo de los Maple Leafs el sábado no solo fue malo en lo que se refiere a las sensaciones y a la falta de orgullo, sino que también los Senators superaron 16-2 en remates a la portería a sus rivales estatales y, a pesar de ello, el juego se fue 1-1 al primer intermedio.
“Nunca es divertido perder, nunca es divertido perder así, tres partidos seguidos. Así que es duro”, comentó Matthews. “Definitivamente te desgasta. Pero simplemente tenemos que ser mejores. Es decir, no hay que bajar la cabeza, no hay que compadecernos de nosotros mismos. Todos tenemos que mirarnos al espejo y ser mejores. Hemos tenido demasiadas rachas a lo largo del año de altibajos, y cuando todo va bien, es realmente bueno, y cuando va mal, obviamente no es muy bueno. Ha sido una montaña rusa”.
De los 22 juegos que les restan a los Maple Leafs en su calendario de la fase regular, 13 son fuera de casa y 10 de esos encuentros son ante equipos que si hoy terminara la campaña estarían clasificados a los playoffs o que están peleando un lugar en la postemporada, para añadir más contexto a la dura misión que Toronto tiene por delante si quiere clasificar al playoff.
“Creo que, estamos desconectados en este momento. No encontramos nuestro juego. Hay mucha presión”, dijo el delantero de Toronto William Nylander, a quien le preguntaron si ya no confían en su entrenador, o en ellos mismos, creyendo que pueden volver a la postemporada de forma realista?
Y respondió: “Nadie se rinde, todos quieren pelear por un puesto en los playoffs. Simplemente tenemos que resolverlo. Todavía no es imposible, pero tenemos que jugar mucho mejor hockey si queremos estar ahí (en los playoffs)”.
Un personaje en el que se están centrando las miradas en los últimos días, de manera inevitable, es en el entrenador en jefe de los Maple Leafs, Craig Berube, quien oficialmente está de regreso en el ‘asiento caliente’.
Él está perfectamente consciente de la situación que atraviesa su equipo, a sabiendas de que fue llevado a esa posición basado en su historial que incluye haber ganado la Final de la Stanley Cup en 2019 como mandamás del St. Louis Blues.
“Es preocupante, sin duda”, dijo el entrenador Berube. “En realidad, se trata de ser sencillos y directos, algo que no estamos haciendo ahorita. Queremos una pista fácil, y no la hay en ninguna parte, en ningún partido. Al final, no sacamos el puck de nuestra zona o no lo metemos en profundidad; simplemente se trata de ser más directos como equipo, y no lo estamos haciendo ahorita; el disco nos regresa por el otro lado y entra en nuestra portería”.
La próxima oportunidad de intentar una mejora colectiva para los Maple Leafs será el próximo martes, cuando reciban a los Philadelphia Flyers, quienes han ganado dos partidos consecutivos.



















