Photo 1 Ecuador

En un país donde el hockey sobre hielo no cuenta con infraestructura estable y donde la palabra “Rink” de hielo no forma parte del vocabulario cotidiano, un grupo de amigos decidió que la pasión no dependería de las condiciones de acceso al hielo o de la latitud donde se vive. Bajo este amor al hockey nació el proyecto, ORKOS, un equipo emblema del país que comenzó sobre hielo en Quito y que hoy sigue creciendo desde el hockey en línea, con la mirada puesta en el futuro.

ORKOS fue fundado el 22 de agosto de 2018 por ocho amigos que jugaban hockey en la capital ecuatoriana. Más que un equipo, querían construir algo propio. “Sentíamos la necesidad de elevar nuestro nivel, exigirnos más y crear un entorno verdaderamente competitivo”, explica Fabián Romero, director y fundador del club.

El nombre surgió casi de manera espontánea durante una conversación. Entre ideas y conceptos apareció “ORKOS”, y de inmediato supieron que representaba carácter, fuerza y unidad. Desde entonces comenzaron a trabajar en su identidad: logo, uniformes, estructura y una visión clara. No querían ser solo un grupo que se reunía a jugar; querían un proyecto con bases sólidas.

Photo 2 Orkos

El sueño del hielo
En sus inicios, ORKOS entrenaba tanto hockey de patines como sobre hielo. “Para nosotros era cumplir un sueño. Nuestros referentes siempre han sido los equipos de la National Hockey League y jugar sobre hielo nos acercaba a esa experiencia auténtica del deporte.

“Entrenábamos tanto en modalidad en línea hockey como hockey sobre hielo, aunque esta última implicaba mayores costos y logística. Aun así, cada oportunidad de pisar hielo tenía un valor especial. Para nosotros era cumplir un sueño”, recuerda Fabián Romero. 

Pero ese sueño enfrentó un obstáculo determinante. La única pista habilitada para la práctica formal de hockey sobre hielo en Quito cerró y fue desmontada de manera definitiva. El impacto fue inmediato, no solo para ORKOS, sino para toda la comunidad de hockey de la ciudad.

Hoy existen pistas recreativas, pero ninguna cumple con las dimensiones ni los estándares de seguridad necesarios para practicar hockey sobre hielo con regularidad. Para muchos proyectos, esa habría sido la señal de cierre. Para ORKOS y el hockey ecuatoriano, fue una prueba de identidad, adaptabilidad y de pasión por seguir jugando al deporte que aman. 

Aunque el hielo desapareció, el proyecto no se detuvo. Desde el inicio, ORKOS había trabajado en ambas modalidades, por lo que el hockey sobre ruedas se convirtió en la base natural para sostener el crecimiento del hockey en Ecuador.

Photo 4 Ecuador

“Nunca hubo una transición como tal, porque ya entrenábamos ambas disciplinas”, explica Romero. El hockey en línea permitió mantener ritmo competitivo, desarrollar técnica, velocidad y visión de juego. Más que un reemplazo, fue una continuidad estratégica.

Lejos de diluirse, el club encontró en la adversidad un fortalecimiento de su identidad. “No temimos que el proyecto se perdiera. Lo vimos como un desafío”. La decisión fue clara de mantenerse activos, seguir compitiendo y estar preparados para cuando el hielo volviera a ser una opción dentro o fuera de Ecuador.

Si algo marcó un punto de inflexión en ORKOS fue la apuesta decidida por la formación de niños y jóvenes. Entendieron que el crecimiento del hockey en Ecuador no podía depender únicamente de la generación actual.

“Si queríamos que el hockey creciera en el país, debíamos empezar a trabajar con las próximas generaciones”, señala Romero.

Hoy el club cuenta con jugadores en formación tanto en la rama femenina como masculina. Más que entrenamientos, ORKOS ofrece un proceso formativo con fundamentos técnicos universales que facilitan una eventual transición al hielo.

La prueba de que el trabajo va en la dirección correcta llegó recientemente ya que uno de sus jugadores junior, con apenas 12 años, ya tuvo la oportunidad de competir en hockey sobre hielo fuera del país y se desenvolvió con naturalidad. Para el club, fue una confirmación de que el proceso es sólido y que están listos para dar el salto al hielo cuando la oportunidad se presente.

A pesar de no contar con una pista estable dedicada totalmente al hockey sobre hielo en Ecuador, ORKOS ha mantenido presencia internacional. Jugadores del club han participado en torneos en Ushuaia, Puerto Williams, Costa Rica y próximamente en Estados Unidos.

“Significa demostrar que el proyecto sigue vivo”, afirma Romero. No existe una selección formal pero cuando surge una oportunidad, el jugador que asiste lo hace representando la identidad del hockey ecuatoriano y los valores del club.

Para un joven ecuatoriano, competir sobre hielo fuera del país es una experiencia transformadora. Amplía su perspectiva, fortalece su compromiso y confirma que el esfuerzo que se hace entrenamiento tras entrenamiento tiene sentido.

En el exterior, la reacción de sorpresa suele ser similar al contar con jugadores ecuatorianos en estos torneos de hockey sobre hielo. “Muchos no imaginan que en Ecuador se practica hockey. Esa sorpresa, lejos de incomodar, motiva aún más al grupo.”

Photo 3 Orkos Chile

Una construcción a largo plazo
ORKOS no se limita a competir. Está sembrando algo que podría cambiar el panorama del hockey ecuatoriano. La formación estructurada de niños y jóvenes ya representa un paso concreto hacia el crecimiento sostenido del deporte.

El sueño no es pequeño. A mediano plazo, buscan que sus jugadores compitan internacionalmente de manera regular en torneos que se organicen en la región. A largo plazo, aspiran a formar deportistas que trasciendan fronteras. “Nuestro sueño es que uno de estos jugadores pueda convertirse en un prospecto internacional, incluso aspirar algún día a la NHL”, reconoce Romero.

Y si mañana vuelve una pista estable de hielo en Quito, la respuesta es inmediata: “Siempre listos. Solo sería cuestión de desempolvar los patines”.

En un país sin hielo permanente, ORKOS eligió no detenerse. Eligió formar, competir y persistir. Eligió creer y pensar en que la siguiente generación esté lista para competir.

Desde Quito, un grupo de jugadores decidió que el hockey no sería una anécdota pasajera, sino una construcción a largo plazo. Hoy ese sueño vive en cada niño que aprende a patinar, en cada torneo internacional al que logran asistir y en cada persona que se sorprende al descubrir que en Ecuador también se juega hockey.

El hielo puede no estar disponible todos los días. La convicción y amor por el hockey, sí.