“No creo que hayamos tenido muchas oportunidades, pero las aprovechamos”, dijo el entrenador en jefe de Detroit, Todd McLellan. “Sabíamos que teníamos que jugar con paciencia contra ellos y lo hicimos”.
Gracias a su anotación, Raymond alcanzó la cifra de los 20 goles en la presente temporada, convirtiéndose en el tercer jugador de los Red Wings que consigue la marca, junto con Dylan Larkin y Alex DeBrincat (ambos con 21).
La última vez que Detroit tuvo tres o más goleadores con 20 goles en 50 partidos en una temporada fue en 1995-96, cuando Vyacheslav Kozlov (26), Steve Yzerman (24) y Sergei Fedorov (22) lo habían conseguido.
Gracias a la presión ejercida por Detroit en el segundo periodo, las cosas empezaron a tambalearse para los Kings, ya que debido a dos penalizaciones, una de Alex Turcotte (sujetando) y otra de Byfield (tropezando), los Red Wings tuvieron una doble ventaja numérica, y no la desperdiciaron.
A los 6:03 del segundo lapso, Alex DeBrincat se apuntó su gol 21 de la temporada para igualar a 2-2 el marcador con mucho aún por jugarse.
“Ese gol en el cinco contra tres fue crucial”, agregó McLellan, quien de 2019 a 2024 dirigió a los Kings. “Ellos cometieron dos castigos en su zona ofensiva, así que quizá no estaban muy contentos, y creo que menos después de que anotamos. Nos estamos sintiendo bien con nosotros mismos y tuvimos tiempo para controlar el juego”.
Y antes de que concluyera el segundo tramo del partido, los Red Wings lograron revertir el déficit para convertirlo en una ventaja cuando el joven delantero sueco Elmer Soderblom, se estrenó en la presente campaña con su primer gol para poner en ventaja 3-2 a los locales.
“Siento que he crecido como jugador”, dijo Soderblom, de 23 años, cuando se le preguntó cómo cree que ha evolucionado desde su primera etapa con los Red Wings. “Siento que estoy jugando mejor y que he crecido en mi juego. Estoy empezando a usar mi tamaño, mis habilidades y mi tiro a mi favor”.
Sin embargo, el joven delantero austriaco de los Red Wings, Marco Kasper, se reservó lo mejor para el final, anotando dos goles cruciales para la causa del equipo local y sellando una noche de tres puntos.