Ducks vs. Golden Knights | Juego 5 | Resumen

Es en los Playoffs de la Stanley Cup en donde usualmente nacen las leyendas. Cuando el escenario es más grande y las luces más brillantes, las condiciones son propicias para que la historia de la NHL escriba nuevos capítulos.

Bueno, ciertamente lo ocurrido el martes podría abrirse un espacio especial en esos libros, con lo hecho por Pavel Dorofeyev para darle el triunfo a los Vegas Golden Knights 3-2 sobre los Anaheim Ducks en la T-Mobile Arena para poner arriba a su equipo 3-2 en la Segunda Ronda de la Conferencia Oeste, colocándose a un juego de la Final de Conferencia.

Después de abandonar el hielo tras sufrir una aparente lesión en la parte baja del cuerpo tras bloquear un disco con la parte interna de la rodilla, el delantero no sólo regresó a la duela, sino que se terminó vistiendo de héroe al definir el compromiso con un gol en tiempo extra.

En Disney+: Eichel asiste a Dorofeyev con el gol ganador

El impacto ocurrió a los 8:53 del segundo periodo, cuando el defensor de los Ducks, Jackson LaCombe, desató un potente disparo que impactó violentamente en la rodilla de Dorofeyev. El jugador cayó, retorciéndose en evidente agonía durante siete segundos antes de ser auxiliado y escoltado por el túnel hacia los vestuarios.
La perspectiva de perder a su goleador más prolífico parecía indicar un colapso inminente para Vegas, pero en un giro de resiliencia inmensa, Dorofeyev emergió para tomar un turno a los 16:53 del mismo periodo.

“Puedes considerarlo como una lesión. Simplemente recibí un tiro bloqueado. Es la parte difícil de mi trabajo, pero me duele más cuando me lo pierdo”, confesó el delantero ruso.

Su valiente regreso sentó las bases para un final épico. A los 4:10 del tiempo extra, Jack Eichel lanzó un disparo raso que el portero Lukas Dostal detuvo de manera poco ortodoxa, dejando el disco elevado en el aire. Haciendo caso omiso al dolor, Dorofeyev midió la caída del disco y conectó un impacto preciso por debajo del travesaño para sellar el 3-2 definitivo.

“Para ser honesto contigo, ni siquiera te puedo decir qué pasó ahí”, relató el inesperado héroe. “Solo vi el disco, le di un latigazo con mi bastón y afortunadamente entró. Se siente especial. Creo que lo necesitábamos”.

La victoria tiene un peso monumental para la franquicia del desierto. Históricamente en la NHL, cuando una serie está empatada a dos triunfos, el equipo que gana el Juego 5 avanza el 79.6 por ciento de las veces, ostentando un récord asombroso de 242-62. Cuando el ganador es el equipo local, la probabilidad asciende al 80.7%. Además, Vegas tiene una imponente marca de 8-1 en su historia cuando logra tomar ventaja de 3-2 en una serie.

ANA@VGK, J5: Zellweger empata el juego en los minutos finales del 3ro

El camino hacia este triunfo no fue nada sencillo para los locales. Los Golden Knights perdieron al valioso defensor Brayden McNabb apenas a los 9:00 minutos del primer periodo por una penalidad mayor y expulsión. Anaheim aprovechó esa amplia superioridad cuando Beckett Sennecke abrió el marcador, extendiendo a cuatro su racha de juegos consecutivos con gol, una hazaña que solo cuatro novatos han logrado en los últimos 25 años de la liga.

Sin embargo, Dorofeyev empató las acciones 1-1 en el mismo primer asalto, robando el disco en zona ofensiva y definiendo con un tiro de muñeca en situación de ventaja numérica. Fue su séptimo gol de la actual postemporada, cifra que lo empata en el liderato de goleo general de la NHL.

En el tercer periodo, el experimentado Tomas Hertl puso arriba a Vegas 2-1 al capitalizar un rebote suelto en el área. Con esa importante anotación, Hertl se convirtió en apenas el octavo jugador de nacionalidad checa en la historia de la NHL en alcanzar los 30 goles de por vida en postemporada.

ANA@VGK, J5: Hertl recupera el rebote frente a la portería y prende la lámpara

Anaheim, que dominó ampliamente los disparos a puerta en el segundo periodo, logró forzar el tiempo extra gracias a un golazo de Olen Zellweger a falta de escasos 3:05 para el final del tiempo reglamentario.

A pesar del duro golpe anímico que representó el empate tardío de los visitantes, la vasta experiencia de los Golden Knights dictó sentencia en la prórroga.

“Somos un grupo cómodo ahí adentro y hay muchos jugadores que han pasado por esto, que han tenido mucho éxito y han ganado”, explicó el defensor Rasmus Andersson. “Somos un equipo veterano, y se tiene esa sensación de que ningún momento es demasiado grande”.

El arquitecto silencioso de la victoria en el hielo fue, una vez más, Jack Eichel. Con la asistencia en el gol decisivo, Eichel llegó a 14 pases de gol en esta postemporada, liderando a todos los patinadores de la liga. Incluso más asombroso es su promedio vitalicio en partidos de playoffs: 0.92 asistencias por encuentro, la cuarta cifra más alta en la historia de la NHL, superado únicamente por leyendas inmortales como Wayne Gretzky, Connor McDavid y Leon Draisaitl.

El entrenador John Tortorella, fiel a su estilo hermético y directo, elogió la capacidad innata de Dorofeyev para estar en el lugar exacto en el momento preciso.

“El disco parece seguirlo, ¿eh? No habla mucho. Simplemente sale y juega”, sentenció el estratega. Tortorella también valoró profundamente la entereza táctica de su grupo para jugar casi todo el encuentro con rotación de sólo cinco defensores tras la dolorosa expulsión de McNabb.

Ahora, la serie se traslada de regreso al Honda Center en la ciudad de Anaheim para el crucial Juego 6 este jueves. Los Golden Knights buscarán capitalizar su asombroso récord de 6-3 en sextos juegos para eliminar finalmente a los Ducks y lograr clasificar a las Finales de la Conferencia Oeste por quinta ocasión en sus muy exitosas nueve temporadas de existencia en la NHL.

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