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Cayó el gigante, al menos por una noche. Por primera vez en más de un mes, el Colorado Avalanche, ganador del Trofeo de los Presidentes como mejor equipo de la temporada regular, perdió un juego. Fue el primer revés en los Playoffs de la Stanley Cup, y el primero en tiempo regular desde la derrota ante los St. Louis Blues el 5 de abril.

Y para eso, se necesitó de un esfuerzo prácticamente perfecto del Minnesota Wild, que obtuvo su primer triunfo en la serie de Segunda Ronda de la Conferencia Oeste, para poner la llave 2-1 aún a favor de Colorado, con un contundente resultado de 5-1 en el Grand Casino Arena.

COL en MIN | Resumen

El Wild, que dejó en el camino en seis partidos a los Dallas Stars en la Primera Ronda y perdió los primeros dos compromisos en Colorado, volvió el sábado a casa con la esperanza de alimentarse de su gente para poder dar el primer golpe en este duro duelo ante los mega favoritos Avalanche, quienes habían ganado sus primeros seis partidos de postemporada.

Y así fue, desde el comienzo los dirigidos por John Hynes dictaron el ritmo del partido, respaldados por un despertar histórico de su principal figura y el resurgimiento de su joven portero.

La estrella de la noche fue, sin duda, Kirill Kaprizov. El astro ruso aportó tres puntos (un gol, dos asistencias) y se encargó de inaugurar el marcador a los 15:11 del primer período jugando en situación de cuatro contra cuatro. Ese tanto no solo encendió a la afición local, sino que activó una tendencia letal para el Wild: tienen marca perfecta de 4-0 en esta postemporada cuando anotan primero.

COL@MIN, J3: Kaprizov adelanta a Minnesota

Esa producción catapultó a Kaprizov a la cima estadística de los playoffs. Llegó a 14 puntos (cuatro goles, 10 asistencias), superando a Mitch Marner (13) para tomar en solitario el liderato de unidades de toda la liga en esta postemporada. Además, extendió su racha de puntos a tres juegos y se colocó a solo tres de empatar el récord absoluto de la franquicia del Wild de más puntos en un solo año de playoffs, impuesto por Marian Gaborik (17) en 2003.

“Creo que Kirill fue extremadamente competitivo esta noche y estuvo en su juego. Fue bueno verlo”, comentó el entrenador Hynes. “Cuando hace eso, puedes ver el tipo de impacto que tiene. Sabíamos que teníamos que ser mejores en ciertas áreas. Hay muchas cosas que nos gustaron en los dos primeros juegos, simplemente no fuimos recompensados. Esta noche pudimos hacerlo”.

El dominio de Minnesota se amplió desde la línea azul. El defensor Quinn Hughes, una adición transformadora para el equipo, anotó en Power Play al cierre del primer periodo. Más tarde, Brock Faber sumó otro tanto, elevando a ocho los goles conseguidos por los defensores del Wild en esta postemporada, estableciendo un nuevo récord histórico para la franquicia al superar las marcas de 2014 (siete) y 2003 (seis). Además, Hughes fijó el récord de más goles para un defensor en un mismo año de playoffs en la historia de la organización (cuatro).

COL@MIN, J3: Hughes castiga en Power Play

“Fue un juego muy disputado, ambos equipos fueron extremadamente competitivos”, continuó Hynes. “Ese es el estilo de juego que nos da la mejor oportunidad de ganar”.

Colorado intentó reaccionar en el segundo periodo a través de su motor habitual, Nathan MacKinnon. El estelar centro anotó en ventaja numérica para recortar la distancia a 3-1. Con ese gol, MacKinnon llegó a 60 en su carrera de playoffs en apenas 102 juegos, convirtiéndose en el séptimo jugador más rápido en la historia de la NHL en alcanzar esa cifra, solo por detrás de leyendas como Mario Lemieux y Wayne Gretzky.

COL@MIN, J3: MacKinnon define de revés

Sin embargo, el Wild respondió con un golpe devastador apenas 20 segundos después, gracias al gol de Faber en una penalidad demorada. Eso aniquiló el impulso del Avalanche y provocó la salida del portero Scott Wedgewood, quien permitió tres tantos en 12 disparos antes de ser reemplazado por Mackenzie Blackwood.

La redención de la noche perteneció a Jesper Wallstedt. Tras permitir ocho goles en el Juego 1 y ceder la titularidad en el Juego 2, el joven arquero del Wild regresó al arco y detuvo 35 de 36 disparos, logrando su quinta victoria en estos playoffs para empatar el récord de franquicia establecido por Dwayne Roloson en 2003.

“Mi descripción de trabajo es bastante fácil, detener el disco. Eso es lo que estoy tratando de hacer”, comentó Wallstedt. “Obviamente, cuando concedes ocho, no estás haciendo tu trabajo... Intentas separar qué fue bueno, qué tienes que mejorar y qué fue malo. Creo que lo hice bien y estuve más preparado para el juego de hoy que para el Juego 1”.

El triunfo tiene un peso histórico innegable para el estado de Minnesota. Habían pasado exactamente 12 años desde la última vez que el Wild ganó un partido de Segunda Ronda (el 9 de mayo de 2014 ante Chicago). Curiosamente, en esa postemporada de 2014, el Wild también iba perdiendo 2-0 su serie ante el Avalanche y logró remontar para ganar en siete juegos.

“No tenía dudas de que [Wallstedt] iba a volver”, sentenció Hynes sobre su guardameta. “Es un competidor. Tiene confianza. Ha sido muy sólido y creo que simplemente volvió a su juego esta noche”.

El Juego 4 de la serie se disputará este lunes, nuevamente en territorio de Minnesota, donde el Wild buscará igualar la contienda e invocar por completo a los fantasmas del 2014 frente a un Avalanche herido.

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