Sin embargo, el Wild respondió con un golpe devastador apenas 20 segundos después, gracias al gol de Faber en una penalidad demorada. Eso aniquiló el impulso del Avalanche y provocó la salida del portero Scott Wedgewood, quien permitió tres tantos en 12 disparos antes de ser reemplazado por Mackenzie Blackwood.
La redención de la noche perteneció a Jesper Wallstedt. Tras permitir ocho goles en el Juego 1 y ceder la titularidad en el Juego 2, el joven arquero del Wild regresó al arco y detuvo 35 de 36 disparos, logrando su quinta victoria en estos playoffs para empatar el récord de franquicia establecido por Dwayne Roloson en 2003.
“Mi descripción de trabajo es bastante fácil, detener el disco. Eso es lo que estoy tratando de hacer”, comentó Wallstedt. “Obviamente, cuando concedes ocho, no estás haciendo tu trabajo... Intentas separar qué fue bueno, qué tienes que mejorar y qué fue malo. Creo que lo hice bien y estuve más preparado para el juego de hoy que para el Juego 1”.
El triunfo tiene un peso histórico innegable para el estado de Minnesota. Habían pasado exactamente 12 años desde la última vez que el Wild ganó un partido de Segunda Ronda (el 9 de mayo de 2014 ante Chicago). Curiosamente, en esa postemporada de 2014, el Wild también iba perdiendo 2-0 su serie ante el Avalanche y logró remontar para ganar en siete juegos.