PIT@WPG: Simon anota tras gran pase de Crosby

Si algo ha traído el inicio de la nueva temporada a los Penguins, han sido dolores de cabeza, especialmente por el tema de lesiones. Pero ¡Calma! Porque Pittsburgh ha encontrado la medicina, y una vez más su doctor se llama Sidney Crosby. El dos veces ganador del trofeo Hart (2007 y 2014), otorgado al Jugador Más Valioso de la NHL, ha cargado con el peso ofensivo de los pentacampeones. Ha comenzado la campaña sumando puntos en cada uno de los seis juegos que ha disputado. Lleva tres goles con siete asistencias, para un total de 10 unidades.

La mentalidad en el conjunto del estado de Pennsylvania, es sencilla: Next Man-Up. Algo así, como "al que le toque, tiene que responder". Bajo esa premisa, el equipo ha podido anotar 14 goles en juegos consecutivos en calidad de visitantes; primero en la casa del Minnesota Wild y luego en Winnipeg frente a los Jets.
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Aparecen los héroes 'anónimos'
Un ejemplo de la consistencia de los Penguins, ha sido el novato Sam Lafferty, quien, como armador, le ha tocado la dura tarea de reemplazar entre otros, a Evgeni Malkin y Nick Bjugstad. No obstante, su entrenador, Mike Sullivan, avala el progreso del jugador de 24 años, autor de un doblete en su duelo más reciente.
"Se ha ganado su lugar. Está mostrando un gran nivel de hockey. En cada juego en que ha estado, ha marcado la diferencia y por eso, está obteniendo más tiempo sobre el hielo" destacó Sullivan sobre el atacante que ya acumula cinco puntos en la temporada, gracias a tres anotaciones y dos asistencias.
"Entiende muy bien su rol, se enorgullece de su juego y ha sido fabuloso para eliminar las penalidades en contra", agregó.
Un caso similar puede ser el de Zach Aston-Reese. El armador disputa su tercera temporada en Pittsburgh. En la campaña anterior consiguió ocho goles en 43 partidos. En el presente, es otro ejemplo de lo que es saber aprovechar el momento y así lo comprobó frente a Winnipeg, juego en el que no sólo rompió la red rival en dos oportunidades, sino que, además, uno de esos goles fue en desventaja numérica.
"Sabemos que algunos de los goles que hemos marcado, no son de los más bonitos, pero la idea es siempre mantener el puck en la zona rival, a pesar de que parezca un cliché. Esa es la mentalidad que tenemos para poder capitalizar y anotar goles" explicó Aston-Reese, que en sus dos primeros años en la liga, totalizó 23 puntos.

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"No importa quien esté en la alineación"
Las ausencias de las grandes figuras para los Penguins han causado un impacto notable en las rotaciones de las líneas. Así lo evidencia la producción de goles; departamento en el que un total de siete jugadores distintos han logrado marcar en al menos dos oportunidades.
"Siempre hemos hablado de ser un equipo difícil de enfrentar y todo comienza con el control de la posesión", manifestó Sullivan con respecto a la distribución de un ataque que ha fabricado 25 tantos para liderar la Conferencia del Este.
A las contribuciones recientes, se suma el aporte de la "vieja guardia" y allí entra el bicampeón de la Stanley Cup Kris Letang. El defensa es segundo en puntos en las filas de los Penguins con ocho unidades, sólo por detrás de Sidney Crosby. Otro nombre de esta generación "dorada" en Pittsburgh, que vuelve a sentirse desde el arranque, es Patrick Hornqvist. El ala derecha suma tres goles y una asistencia para complementar la ofensiva.
Desde la temporada 2006-2007, los Pittsburgh Penguins ha acostumbrado a su afición a ganar. En total son 13 participaciones consecutivas en los playoffs, ganando tres de cuatro finales de la Stanley Cup. Por ello, no es sorpresa que esta dinastía de la NHL siempre ingenia la manera de ganar, gustar y golear.