Claro, ayudó tener una victoria por 9-6 contra el Wild en el Juego 1, cuando el Avalanche tuvo a ocho goleadores distintos (el defensor Cale Makar marcó dos tantos en ese partido), pero se entiende el punto: ya sea un defensor o un delantero de la tercera o cuarta línea, lo más probable es que haya contribuido a la ofensiva.
¿Qué piensa el entrenador Jared Bednar de esa estadística?
“Me encanta. Me encanta. Eso es difícil de superar”, admitió. “Cuando tienes a diferentes chicos dando la cara cada noche, no puedes enfocarte en un solo jugador. No existe el escenario en el que vas a jugar contra nosotros y dices: ‘Si anulamos a la línea de MacKinnon, vamos a ganar’. Para mí, esa no es una receta para el éxito”.
Al revisar las estadísticas del Avalanche, se puede ver que 18 de sus 21 jugadores que han participado en la postemporada hasta el momento tienen al menos un punto.
“La tercera línea, la cuarta línea, todos están anotando, contribuyendo. Y si no están anotando, están jugando muy bien en cinco contra cinco sin ceder nada”, apuntó el delantero del Avalanche, Martin Necas. “No todos los partidos los van a ganar la primera o segunda línea. Pero en los playoffs, esas tercera y cuarta línea son las que más importan”.
El Juego 5 es un ejemplo perfecto de eso para el Avalanche. Kulak marcó el gol de la victoria a los 3:52 del tiempo extra y MacKinnon anotó para empatarlo 3-3 a los 18:37 del tercer periodo. Sin embargo, ¿quiénes consiguieron los dos goles para acercar a Colorado? Dos jugadores de su cuarta línea.