El cambio principal llega en la dirección técnica. Los Islanders cortaron vínculos con Barry Trotz y nombraron a Lane Lambert como nuevo director técnico.
Lambert, quien ha sido parte del cuerpo técnico de los Islanders durante los últimos cuatro años y había estado junto a Trotz durante 11 años, llega con la intención de ofrecer una voz nueva en el vestuario, sin cambiar la identidad del grupo.
"Creo que es una ventaja tremenda", dijo Lambert al momento de ser presentado en el cargo, cuando se le preguntó sobre lo que significaba el hecho de ya conocer al grupo. "He estado aquí cuatro años trabajando con cada jugador. Ciertamente tenemos buenas relaciones. Creo que varios de ellos están emocionados de trabajar con una cara familiar".
"Si hay algo que no quiero cambiar es nuestra identidad", continuó el nuevo piloto de los neoyorquinos. "Queremos ser un equipo complicado de enfrentar. Eso es lo que somos y nunca lo cambiaremos".
Al final de todo, apenas ha pasado un año y menos de dos meses desde que los Islanders perdieron 1-0 ante Tampa Bay en aquel séptimo juego de la semifinal. De allí, la confianza de Lamoriello en el grupo.
"Tenemos una voz nueva con Lane", dijo el gerente general. "A veces aprendes más siendo coach auxiliar que otra cosa. Yo creo que veremos un cambio [en el liderazgo], teniendo en cuenta las diferentes personalidades de Lane y Barry".
Pero el grupo debe responder. Hay muchas variantes que deben salir a favor de los Islanders para volver a competir en una división en la que sus vecinos Rangers han surgido como uno de los equipos más prometedores de la liga, y que junto a Carolina, Pittsburgh y Washington, hacen de la División Metropolitana una de las más competitivas.
Pese a que todos superan los 30 años, la primera línea en ataque conformada por Anders Lee, Brock Nelson y Josh Bailey, no puede darse el lujo de bajar los brazos. De hecho, para que el club pueda competir, deben aumentar su producción. Barzal debe continuar su ascenso, mientras que otros jugadores jóvenes como Anthony Beauvillier y Oliver Wahlstrom tienen que dar un paso al frente.