DET Sergei Fedorov

Fue una semana bastante movida en las redes sociales de la NHL. Esto fue lo mejor.

Los Detroit Red Wings estuvieron de gala al retirar un nuevo número de otra de sus leyendas. El icónico 91 de Sergei Fedorov fue alzado a las alturas de la Little Caesars Arena. El club llevó a cabo una ceremonia de lujo para reconocer al delantero el lunes, antes de su partido frente a los Carolina Hurricanes.

Fedorov jugó 13 temporadas con los Red Wings (1990-2003), ganando tres títulos de la Stanley Cup (1997, 1998, 2002). En 1994 se convirtió en el primer jugador europeo en la historia de la NHL en ganar el Hart Trophy como el jugador más valioso de la liga. Además, fue nombrado uno de los 100 mejores jugadores de la NHL con motivo del Centenario de la liga en 2017. Fedorov fue incluido en el Salón de la Fama del Hockey en 2015 y en el Salón de la Fama de la IIHF en 2016.

Él es cuarto en la lista histórica de la franquicia en goles anotados. Logró 400 de sus 483 goles en la NHL vistiendo la camiseta de Detroit.

La celebración empezó con el equipo de redes sociales publicando un emotivo video de Fedorov dirigido a los aficionados, en el que habla sobre su paso por el club y lo que significó para él ser parte de los Red Wings, así como el apoyo que recibió.

“Ese camino que recorrimos no lo hubiéramos logrado sin la afición que venía a nuestros juegos. Fuera bueno o malo, ganáramos o perdiéramos, siempre era mucho más emocionante jugar frente a 20,000 aficionados todas las noches en la Joe Louis Arena”, dice Fedorov. “Quiero darles las gracias a los fans, a mis excompañeros de equipo y a la directiva, que siempre trató excelente a los jugadores desde que llegué a los Detroit Red Wings. Estoy extremadamente agradecido por este enorme honor”.

“Gracias a todos dentro de la organización de los Red Wings, especialmente a quienes me ayudaron a llegar a Detroit y me dieron la oportunidad de jugar para una franquicia tan histórica. Gracias, Hockeytown. Siempre seré un Red Wing”.

La escuadra actual honró a Fedorov usando patines blancos como los que él usaba e hizo famosos.

Fedorov también llegó a la pista con mucho estilo: estuvo a bordo de un auto deportivo convertible.

En la arena se emitió un video en el cual varios viejos conocidos lo felicitan, incluyendo a su exentrenador Scotty Bowman y a sus excompañeros Nicklas Lidstrom, Tomas Holmstrom, Bob Rouse, Chris Chelios, Vladimir Konstantinov e Igor Larionov, además del ex gerente general Ken Holland. Su compatriota ruso Alex Ovechkin también ofreció unas palabras.

La afición de los Red Wings le brindó una tremenda ovación de pie a Fedorov antes de su discurso.

En su discurso, Fedorov lamentó haber dejado al equipo en 2003 y aseguró que los Red Wings serían campeones de la Stanley Cup nuevamente.

“Es solo cuestión de tiempo hasta que los Red Wings levanten otra copa aquí en Hockeytown”, exclamó.

Los Red Wings cerraron la noche especial de gran manera al llevarse un triunfo de 4-3 en el tiempo extra sobre los Hurricanes.

“Al crecer aquí, te das cuenta de lo dinámico que era Fedorov como jugador”, dijo el delantero Andrew Copp, quien anotó el gol decisivo para Detroit. “Creo que quizá estaba un poco chico, así que no alcancé a apreciar lo bueno que era. Hoy me apareció en mi cuenta de X un video de una hora y media, y pensé: ‘No tengo una hora y media, pero sí me gustaría ver todas sus mejores jugadas’”.

Duelo de hermanos

También el lunes, por tercera ocasión, Quinn, Jack y Luke Hughes protagonizaron el “Clásico de los hermanos Hughes”, o mejor conocido como el “Hughes Bowl”, en el choque entre el Minnesota Wild y los New Jersey Devils.

La novedad para este enfrentamiento fue el hecho de que Quinn lo hizo con una nueva camiseta. Hace un mes, el defensa estrella fue traspasado por los Vancouver Canucks al Wild.

“Creo que ha sido una gran combinación para él hasta ahora”, señaló Jack hablando de la llegada de Quinn a Minnesota. “O sea, tiene jugadores increíbles con los que puede jugar”.

“La verdad, viéndolo desde afuera, me he divertido mucho sintonizando los juegos de Minnesota. Nunca había visto jugar a Minnesota. Honestamente, en mi carrera, no creo que los haya visto nunca, así que ahora ya estoy al pendiente y viendo todos sus partidos, y es muy entretenido”.

Al final, Jack y Luke se ganaron el derecho de presumir sobre Quinn, pues los Devils ganaron 5-2.

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