El juego de la noche del viernes entre los Vancouver Canucks y los Carolina Hurricanes sirvió perfectamente para ejemplificar la importancia que puede tener en el resultado de un partido cuando los equipos especiales son los principales protagonistas, al grado de desequilibrar las cosas notablemente.
En un encuentro en el que privó el juego defensivo y sobre todo la alta eficiencia del grupo de contención de penalidades (Penalty Killing) de los Hurricanes, Carolina se llevó un triunfo por 2-0 ante los Vancouver en el Lenovo Center, ligando su segundo ganado consecutivo y consolidando la mejor marca (17-5-0) como equipo local en la Conferencia del Este.
Los Hurricanes únicamente le permitieron 14 tiros a gol a los Canucks, maniatando los de Columbia Británica a lo largo de los 60 minutos de juego, permitiéndole a los visitantes cinco, cuatro y cinco tiros respectivamente en cada uno de los tres periodos, gracias a que los jugadores delante del portero Dustin Tokarski bloquearon un total de 28 disparos, facilitando su labor para que obtuviera su primera blanqueada desde el 18 de marzo de 2022.
“Los muchachos están jugando muy bien en este momento. La blanqueada es la cereza del pastel”, dijo Tokarski. “El otro equipo es bueno y los chicos los limitaron esta noche y me facilitaron el trabajo. Así que fue muy divertido”.




















