No obstante, pocos podrían haber vaticinado lo que estaba por ocurrir el resto de la noche, derivando en un partido al aire libre de la NHL que se iba a convertir en un auténtico clásico instantáneo.
“No creo que haya nada mejor que este partido al aire libre en la historia de la NHL”, dijo el delantero del Lightning Jake Guentzel. “Creo que hay un poco de todo. Estábamos abajo 5-1, remontamos... simplemente lo que significó para Tampa Bay tener un partido al aire libre. Así que ese fue, ese fue el partido que recordarás toda tu vida”.
A los 11:24 del primer periodo, Alex Steeves empató el duelo 1-1, pero antes de que concluyera el primer periodo, los Bruins no solo se fueron al frente con el gol de Morgan Geekie a los 15:36, se fueron al primer intermedio con ventaja de dos anotaciones gracias al tanto en power play por parte de Viktor Arvidsson a los 18:03 que enfrió el de por sí gélido ambiente en Tampa, con una desventaja importante para los locales.
Sin embargo, la ofensiva de los visitantes no se detuvo ahí. Matthew Poitras amplió la ventaja de Boston a 4-1 a los 2:22 del segundo periodo y a los 8:18 Geekie anotó su gol 32 de la campaña, en una temporada de ensueño para el delantero de los Bruins que, definitivamente, apaciguó a la afición local, estableciendo una ventaja de 5-1 que, hasta la mitad del segundo periodo, parecía lapidaria.
Pero los Bruins no evitaron apegarse a su naturaleza, como el equipo con más penalizaciones en la NHL (13.2 minutos por juego) y ese rasgo empezó a deteriorar lo que habían construido. Al final del partido totalizaron 25 minutos en castigos.
El primer zarpazo vino a los 10:28 del segundo periodo, cuando Oliver Bjorkstrand recortó a 5-2 la diferencia en situación de power play. Poco después del gol de Bjorkstrand, en un forcejeo en la portería de Boston, el portero de los Bruins, Jeremy Swayman, se molestó porque Hagel seguía peleando el puck que creía tener en su poder y acabó derribándolo.
Acto seguido, desde el otro lado de la pista, Andrei Vasilevskiy acudió en defensa de su compañero caído y la presencia del guardameta ruso de Tampa Bay era un claro mensaje, el cual leyó bien Swayman y ambos se enfrascaron en una fragorosa batalla a la vieja usanza, desatando un estallido desde las gradas por lo que los aficionados estaban atestiguando.
Aparentemente esa fue la chispa que el Lightning necesitaba para encender su reacción, porque luego vino el gol de Darren Raddysh a los 15:50 para el 5-3 y a los 16:13 el 5-4 de Nick Paul, estos dos últimos goles conseguidos en superioridad numérica de dos jugadores, haciendo que el juego diera un enorme vuelco.
“Sigo pensando que nuestro power play no está donde queremos”, dijo Kucherov. “Obviamente, tenemos jugadores diferentes jugando en las unidades, y es un poco difícil. Pero creo que era algo que necesitábamos hacer: anotar un par de goles y ponernos en marcha. Y empezamos a jugar mejor”.