Lo vivido en el partido de la Stadium Series 2026 en el Raymond James Stadium fue tan vasto y diverso que se necesita enfriar el ambiente para poder desmenuzarlo con objetividad, pero es altamente probable que el Tampa Bay Lightning y los Boston Bruins haya brindado quizás el partido al aire libre de la NHL más memorable dentro del amplio historial de este tipo de eventos especiales.

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Gracias a la remontada más grande en la historia de los partidos al aire libre de la NHL, el Lightning revirtió un 5-1 para llevarse el partido de la Stadium Series por 6-5 en la tanda de tiros de desempate (shootout) en un encuentro para la posteridad, entre un total de 45 partidos efectuados a la intemperie.

“No sé qué pensaron, pero partidos como este no se dan muy seguido”, dijo el entrenador en jefe del Lightning, Jon Cooper. “Es decir, ¿cuántas veces ves un marcador y ves a un equipo con cinco goles seguidos anotados, y luego a otro con cinco goles seguidos anotados? El partido lo tuvo todo. Tuvo el clima, tuvo el estado, que no suele tener un clima como este. Fue un ambiente fenomenal”.

Cuando Brandon Hagel abrió el marcador apenas a los 11 segundos de haberse puesto en marcha el partido de la Stadium Series, podría haberse anticipado una noche de amplio dominio de los locales, respaldándose en los poco más de 64 mil aficionados congregados en la casa de los Buccaneers de la NFL.

BOS@TBL: Hagel adelanta al Lightning muy rápido en la Stadium Series

No obstante, pocos podrían haber vaticinado lo que estaba por ocurrir el resto de la noche, derivando en un partido al aire libre de la NHL que se iba a convertir en un auténtico clásico instantáneo.

“No creo que haya nada mejor que este partido al aire libre en la historia de la NHL”, dijo el delantero del Lightning Jake Guentzel. “Creo que hay un poco de todo. Estábamos abajo 5-1, remontamos... simplemente lo que significó para Tampa Bay tener un partido al aire libre. Así que ese fue, ese fue el partido que recordarás toda tu vida”.

A los 11:24 del primer periodo, Alex Steeves empató el duelo 1-1, pero antes de que concluyera el primer periodo, los Bruins no solo se fueron al frente con el gol de Morgan Geekie a los 15:36, se fueron al primer intermedio con ventaja de dos anotaciones gracias al tanto en power play por parte de Viktor Arvidsson a los 18:03 que enfrió el de por sí gélido ambiente en Tampa, con una desventaja importante para los locales.

Sin embargo, la ofensiva de los visitantes no se detuvo ahí. Matthew Poitras amplió la ventaja de Boston a 4-1 a los 2:22 del segundo periodo y a los 8:18 Geekie anotó su gol 32 de la campaña, en una temporada de ensueño para el delantero de los Bruins que, definitivamente, apaciguó a la afición local, estableciendo una ventaja de 5-1 que, hasta la mitad del segundo periodo, parecía lapidaria.

Pero los Bruins no evitaron apegarse a su naturaleza, como el equipo con más penalizaciones en la NHL (13.2 minutos por juego) y ese rasgo empezó a deteriorar lo que habían construido. Al final del partido totalizaron 25 minutos en castigos.

El primer zarpazo vino a los 10:28 del segundo periodo, cuando Oliver Bjorkstrand recortó a 5-2 la diferencia en situación de power play. Poco después del gol de Bjorkstrand, en un forcejeo en la portería de Boston, el portero de los Bruins, Jeremy Swayman, se molestó porque Hagel seguía peleando el puck que creía tener en su poder y acabó derribándolo.

Acto seguido, desde el otro lado de la pista, Andrei Vasilevskiy acudió en defensa de su compañero caído y la presencia del guardameta ruso de Tampa Bay era un claro mensaje, el cual leyó bien Swayman y ambos se enfrascaron en una fragorosa batalla a la vieja usanza, desatando un estallido desde las gradas por lo que los aficionados estaban atestiguando.

Aparentemente esa fue la chispa que el Lightning necesitaba para encender su reacción, porque luego vino el gol de Darren Raddysh a los 15:50 para el 5-3 y a los 16:13 el 5-4 de Nick Paul, estos dos últimos goles conseguidos en superioridad numérica de dos jugadores, haciendo que el juego diera un enorme vuelco.

“Sigo pensando que nuestro power play no está donde queremos”, dijo Kucherov. “Obviamente, tenemos jugadores diferentes jugando en las unidades, y es un poco difícil. Pero creo que era algo que necesitábamos hacer: anotar un par de goles y ponernos en marcha. Y empezamos a jugar mejor”.

BOS@TBL: el Lightning anota 3 goles en power play sin respuesta en solo 6 minutos

Después de un alocado segundo periodo, con cinco goles, tres de ellos en power play por parte de los locales. Pero en el tercero las cosas se apretaron, aunque Tampa Bay no quiso que ese esfuerzo de ir erradicando la diferencia solo fuera una anécdota y a los 11:50 llegó el 5-5 que hizo estallar en júbilo el Raymond James Stadium, con el tanto de Nikita Kucherov, firmando una noche de cuatro puntos y jugando un rol preponderante para el Lightning.

“Todo fue de primera”, dijo Kucherov. “El público estuvo increíble. Creo que el partido también fue divertido para los aficionados. Fue un partido muy entretenido. Perdiendo 5-1. ‘Vasy’ peleando, algo con lo que todos se entusiasmaron y finalmente despertamos para jugar bien y sacar adelante el partido. Es simplemente increíble ver a los aficionados y a sus familias”.

Fue gracias al gol de Guentzel, el único conseguido, en el shootout que el Lightning consumó el regreso y selló el triunfo, la remontada más grande en la historia de la franquicia.

El Lightning mejoró a 17-1-1 en general desde el 20 de diciembre, igualando la mejor racha de 19 juegos en la historia de la franquicia (también 17-1-1 en 2018-19, su temporada de 62 victorias) y más allá de los números, lo acontecido este domingo en el duelo de la Stadium Series se transformará, con el tiempo, en imborrables momentos por todo lo que arrojó este épico partido.

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