En el plano general, ver a la selección de Estados Unidos con marca de 2-0-0 después de sus dos primeros partidos del torneo de hockey varonil de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 supone que las cosas van bien y acorde al plan original de ser uno de los dos equipos protagonistas del juego por la medalla de oro.
Pero en el análisis cualitativo y frío de las cosas, la realidad ha sido diferente. Cierto es que este domingo el equipo de las barras y las estrellas se perfila para ganar el Grupo C, si derrota a Alemania, para avanzar directo a la ronda de los Cuartos de Final y eludir la ronda del playoff clasificatorio, pero estar con marca invicta ha sido más duro de lo anticipado.
Después de vencer a Letonia 5-1 en el juego inaugural, un partido en el que el marcador no refleja la frustración y angustia que Estados Unidos vivió por momentos, se presentó la victoria por 6-3 ante Dinamarca, en un juego que tuvo una tónica similar y en la que incluso los estadounidenses encararon la adversidad al irse abajo en el marcador, no una sino en dos ocasiones.
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Pero el hockey es un deporte de equipo y se necesita del aporte de todos, y así como Brock Nelson salió al rescate del Team USA en el duelo ante los letones, ese mismo rol de contribuyente oportuno y vital apareció el astro de los Vegas Golden Knights, Jack Eichel.
Cuando Jeremy Swayman permitió un gol de Nicholas Jensen, en un disparo un metro delante de la línea roja, a los 11:16 del primer periodo que le daba la ventaja a los daneses, las cosas se tornaron muy complicadas para EEUU, yéndose con un déficit de 2-1 al primer intermedio.
Y cuando menos conectado estaba el equipo estadounidense en la zona ofensiva, se generó un faceoff en el círculo izquierdo que ganó Eichel y enseguida asistió a Brady Tkachuk, quien remató de primera intención y de repente, sin pasar por un buen momento, EEUU igualó 2-2 el marcador.
“Se siente genial anotar un gol para tu país”, comentó Tkachuk. “Simplemente estaba tratando de crear algo de energía y recibir energía por parte del público”.
Ese fue un momento crucial, cuando encendieron la lámpara a los 9:26 del segundo periodo y la balanza comenzaba a inclinarse del lado de los estadounidenses.
“Creo que hay que mantener el rumbo”, dijo Eichel. “Es un partido de 60 minutos. En el primer periodo tuvieron algunos rebotes a su favor. Pensé que si jugábamos nuestro juego durante 60 minutos, las cosas nos saldrían bien, y así fue. Por eso estamos aquí, todos somos competidores”.























