No ha sido la temporada regular más dominante para los Edmonton Oilers. En ocasiones, se han encontrado volando bajo el radar de los equipos contendientes de la NHL. Pero hoy, a seis partidos para culminar la campaña regular, los actuales bicampeones de la Conferencia Oeste parecen listos para defender su corona, encontrando su mejor forma en el momento perfecto.

Y es que a pesar de los altibajos, los dirigidos por Kris Knoblauch están en una excelente posición para culminar en la cima de la División del Pacífico, después de ganar sus últimos cinco encuentros y siete de 10 (7-2-1). La victoria más reciente de ese lapso ocurrió el jueves, cuando los Oilers superaron 3-1 a los Chicago Blackhawks en el Rogers Place.

Lo más destacable de esta racha es que Edmonton lo está logrando sin una de sus armas ofensivas más letales, el delantero alemán Leon Draisaitl, quien está fuera por lesión desde el 15 de marzo. Desde entonces, el equipo ha apostado por un sistema colectivo que los ha llevado a ser el tercer mejor conjunto de la NHL en ese período, tomando en cuenta el porcentaje de puntos (.750), promediando 3.25 goles a favor y permitiendo apenas 2.50 goles en contra por encuentro.

“Solo poner la 'X' (de clasificados) junto a nuestro nombre es lo principal”, afirmó el capitán Connor McDavid. “Solo entrar, ese es nuestro enfoque principal. Dónde seamos sembrados, no me preocupa demasiado. Podemos empezar una serie de visita, podemos iniciar en casa, estamos bastante cómodos de cualquier manera. Solo tenemos que entrar”.

El duelo del jueves se mantuvo sin goles en el primer periodo gracias, en gran medida, a una actuación estabilizadora del guardameta Tristan Jarry (quien terminó con 17 salvadas).

“Ciertamente me gustó nuestro comienzo”, analizó el entrenador en jefe, Kris Knoblauch. “En el primer periodo, pensé que tal vez podríamos haber tenido una buena ventaja, un buen colchón... Jarry hizo una atajada realmente buena al final del primer periodo”.

La sequía se rompió a los 5:32 del segundo asalto. Tras una gran labor defensiva de Darnell Nurse en la zona neutral y la recuperación de Jack Roslovic, Adam Henrique escapó en solitario para anotar su primer gol desde el 23 de octubre, un desahogo inmenso tras 50 partidos.

“Se sintió bien. No es algo en lo que haya estado poniendo presión extra, pero ciertamente es agradable salir y conseguir uno, y finalmente volver a aparecer en el marcador”, confesó Henrique, un veterano de mil batallas.
El 2-0 llegó en Power Play a los 12:13, cortesía del novato Matt Savoie, quien empujó un preciso pase de McDavid. Con esa asistencia, el capitán de los Oilers extendió su racha de puntos a seis juegos (seis goles y cinco asistencias), aunque vio terminada su seguidilla de cinco partidos anotando goles.

“Pensé que tuvimos un muy buen comienzo esta noche”, relató Savoie sobre la solidez mostrada en los primeros 40 minutos. “Obviamente no les dimos muchas oportunidades en los dos primeros periodos, e hicimos un muy buen trabajo limitando sus tiros y, en última instancia, limitando sus oportunidades”.

CHI@EDM: Savoie manda el disco al fondo de la red

En el tercer periodo, Nick Lardis acortó distancias para Chicago tras un disparo de Connor Bedard, exponiendo cierta relajación en el esquema local.
“A medida que avanzaba el juego, pensé que nos alejamos de las cosas que habíamos estado haciendo bien”, criticó Knoblauch con dureza. “Tal vez simplemente no hubo suficiente respeto por Chicago, estábamos simplemente sentándonos atrás y no jugando de la manera en que lo hicimos en los juegos anteriores”.

Sin embargo, la estructura resistió y Vasily Podkolzin selló el 3-1 definitivo a puerta vacía. La victoria mejoró el impecable récord de Edmonton a 29-5-5 en juegos donde anotan primero, demostrando su letalidad al dictar el ritmo del partido.

El triunfo también dejó otra marca histórica. Evan Bouchard registró la asistencia secundaria en el gol de Savoie, alcanzando la marca de las 67 asistencias en la campaña y empatando a la leyenda Paul Coffey (1982-83) con la cuarta mayor cantidad en una temporada para un defensa de los Oilers. Además, Bouchard llegó a 250 asistencias en su carrera en apenas 423 juegos, igualando a Mark Messier como el octavo jugador más rápido en la historia de la franquicia en lograrlo.

Con 87 puntos (39-28-9), los Oilers empataron a los Anaheim Ducks en la cima de la División del Pacífico, aunque los californianos tienen ventaja en el criterio de desempate al tener un juego menos disputado.
“Quieres darte la mejor oportunidad, y muchas veces eso es terminar primero”, concluyó Henrique sobre la meta divisional. “Sabemos por el pasado que no importa, pero quieres intentar llegar allí y tratar de aprovechar eso cuando puedas. Obviamente es un objetivo para todos”.
El próximo obstáculo en su camino será este sábado, cuando reciban a los Vegas Golden Knights, buscando asegurar dos puntos vitales y extender la racha a seis triunfos para cerrar su estadía en casa.

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