CAR@VGK, FSC, J6: Hurricanes tienen noche dominante en el Juego 6 performance para coronarse

Uno de los equipos más regulares, más competitivos, más sólidos en los últimos cinco años en toda la NHL han sido sin duda alguna los Carolina Hurricanes, apareciendo año con año considerados como favoritos a la hora de hacer los pronósticos para elegir a los equipos con mayores aspiraciones para ganar la Stanley Cup y con justa razón catalogados frecuentemente de esa manera.

Desde 2021-22 superando la marca de los 110 puntos en cuatro de las últimas cinco temporadas, con tres títulos de la División Metropolitana en ese lapso, y con una incursión profunda en la postemporada, acorde con un equipo capaz de cosechar tal cantidad de puntos y lucir tan dominante, con tres viajes a la Final de la Conferencia Este y dos a la Segunda Ronda; no obstante, todos los caminos llevaban a un callejón sin salida.

Desde 2018-19, el año en el que tomó las riendas del equipo el entrenador Rod Brind’Amour, el club suma 441 victorias combinadas entre temporada regular (378) y playoffs (63), para poner las cosas aún más claras.

Y muchos se preguntaban por qué los Hurricanes tropezaban en los playoffs, particularmente en la etapa de la Final de Conferencia después de lucir tan sólidos, tan dominantes y, sobre todo, generar las sensaciones de un equipo que puede llegar hasta la cúspide en el papel, aunque en la realidad se desmoronaba.

Después de años de amargas decepciones, dolorosas eliminaciones en la antesala de la Final de la Stanley Cup y de vivir colapsos épicos en los juegos de mayor relevancia, el entrenador Brind’Amour halló la fórmula exacta para hacer que un profundo y talentoso grupo de jugadores superara obstáculos mentales, físicos, tácticos y demás para finalmente levantar el santo grial de la NHL en señal de triunfo al imponerse 3-0 en el Juego 6 ante los Vegas Golden Knights.

CAR@VGK, FSC, J6: Bussi blanquea a los Golden Knights y gana la Stanley Cup con los Hurricanes

“En ese momento ni siquiera sabes lo que estás pensando. Es más bien ver a todos los jugadores mirándote y lo felices que están por mí. Es como si fuera al revés, ¿sabes? Yo quería esto para ellos, y ellos lo sintieron”, dijo Brind’Amour. “Por eso este es el trofeo más especial del mundo, porque, primero, cómo tienes que conseguirlo, todo lo que implica y lo que significa para todos, porque lo saben”.

Y añadió: “Saben todo el sacrificio que hicieron todos, y simplemente ves cómo se desborda de cada uno. Es la mejor sensación del mundo. Requiere de todos, y somos una familia. Es un cliché, pero te lo digo, es lo que tenemos aquí. Construimos algo realmente especial, y ha estado ahí durante mucho tiempo, solo que nunca habíamos logrado abrirnos paso, y finalmente lo hicimos aquí”.

Habría que remontarse a 2006 para revisar el más reciente (y hasta antes de este domingo) único campeonato en la historia de una franquicia que nació en 1979 como los Hartford Whalers y que en 1997 se mudó a Carolina del Norte para dar paso a los Carolina Hurricanes.

Brind'Amour fungió como el capitán de los Hurricanes que ganaron el título de la Stanley Cup de 2006 Stanley Cup y es el séptimo individuo en la historia de la NHL en ganar la Copa con la misma franquicia, como jugador y como coach, y apenas el cuarto en lograrlo como capitán y entrenador.

Sin embargo, el grupo comandado en 2025-26 por Brind'Amour logró sobreponerse a todos los duros descalabros recientes y una buena parte del crédito, además del que merecen los jugadores que integran el roster de los Hurricanes esta campaña, es para la directiva, que aguantó al entrenador, teniendo fe y paciencia en que tarde o temprano habría de superar los obstáculos necesarios para trascender. Ha estado en el cargo desde la temporada 2018-19.

“Todos aportaron, nos apoyamos en muchos jugadores diferentes durante los playoffs”, dijo el delantero de los Hurricanes, Seth Jarvis. “Eso demuestra la profundidad de nuestro equipo. No podría estar más orgulloso de estos muchachos”.

No hubo grandes cambios en el roster para Carolina de cara a la temporada 2025-26, salvo la llegada del veterano delantero Nikolaj Ehlers, quien pasó 10 temporadas como jugador de los Winnipeg Jets, anotando 20 o más goles en ocho de ellas.

“Vine aquí buscando ser formar parte del grupo, y me siento tan parte de él como siempre quise”, dijo Ehlers. “Me recibieron de maravilla desde el primer día, y no soy el único responsable de que este equipo ganara; jugamos el uno para el otro. Perder solo tres partidos en todos los playoffs es increíble. Pero demuestra de qué está hecho este equipo. Y, la verdad, salir esta noche a un partido tan importante y no permitir un solo gol es algo increíble”.

Otro de los pocos refuerzos que llegaron al equipo en el receso de temporada fue el defensa K’Andre Miller, procedente de los New York Rangers, club con el que en dos ocasiones cerca de disputar la Final de la Stanley Cup. Firmó con Carolina por ocho años y 64 millones de dólares y ahora es campeón.

En realidad este grupo está conformado por una base que viene de lejos y una de sus piezas más veteranas, el ganador del Trofeo Conn Smythe de 2026, Jordan Staal, de 37 años, el de mayor edad en adjudicarse el galardón, es la prueba fehaciente de la identidad de este equipo que pone por delante lo colectivo para conseguir las metas.

“Sí, sin duda es una parte fundamental. Me encanta este grupo de muchos años. Lo dan todo cada día, compiten y son como una familia”, dijo Staal. “Poder seguir esforzándose, seguir adelante, seguir superándose. Es un sueño hecho realidad. Es increíble”.

CAR@VGK: Los segundos finales expiran mientras Carolina se impone en la serie

Sin lugar a dudas el aderezo de este campeonato para los Hurricanes se dio en la portería, con un Frederik Andersen llevando sobre sus hombros a Carolina durante los primeros 16 encuentros de los playoffs, pero que debido a una lesión tuvo que cederle su lugar a un Brandon Bussi quien ha tenido una carrera llena de vicisitudes para llegar a la NHL.

Y de pronto, para el portero de 27 años tener la oportunidad de jugar en frío, como titular, los tres partidos más importantes de la campaña y de su carrera, para acabar consumándose como una solución inesperada, no deja de ser una historia genial.

“Creo que pasó un poco desapercibido. Quiero decir, cada apertura, como esto es un poco extraño, cada apertura que tuvo para nosotros ha sido así. Simplemente ha estado calmado, haciéndonos creer que estamos bien, sin estrés, haciendo salvadas. Ya sabes, desde el primer día respondió”, dijo Brind’Amour sobre Bussi.

“A veces tienes suerte en los deportes. Tienes que tener eso. Fue una adquisición afortunada de la lista de jugadores libres que simplemente sucedió en el momento adecuado, y aquí está. Pero también es una buena historia sobre personas que aprovechan su oportunidad. No sucedió por casualidad. Tuvo que hacer que sucediera, y ciertamente lo hizo”, concluyó.

Contenido Relacionado