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De cara a la temporada de 2020-21, NHL.com/es estará analizando a cada equipo con su serie de 31 en 31.
En esta ocasión, estaremos examinando a los Buffalo Sabres.

Jugadores clave
Jack Eichel: De las cinco temporadas que tiene en la NHL, todas ellas con los Sabres, en cuatro de ellas (salvo la primera) ha sido el líder en puntos del equipo de Buffalo, con un impacto inmediato desde su arribo a la liga en la temporada 2015-16, al ser la segunda selección global del Draft de 2015.
Sin lugar a dudas es uno de los mejores en su posición en toda la liga, en los cinco últimos años ha logrado sumar 337 puntos (137 goles y 200 asistencias) para ubicarse como el 14to mejor entre los centros y como el décimo (40 goles) con 118 puntos en Power Play en este lapso.
Una estadística que va en detrimento del joven astro de los Sabres es su +/- (valoración de goles anotados o permitidos mientras el jugador está en el hielo) y este balance es de -60 desde que está en la liga. Una manera de leer esto es que por más talento que tenga, el hockey es un deporte de equipo y el club no ha estado a la altura, pero las cosas podrían estar cerca de cambiar.

Eichel marca gran gol desde el circulo

Taylor Hall: Para muchos el mejor jugador disponible en el más reciente periodo de la agencia libre de la NHL era el hoy exjugador de los Coyotes, Taylor Hall, quien a mediados de la temporada anterior fue canjeado desde los New Jersey Devils a Arizona.
La calidad de Hall no está en duda, pero su sólida carrera ha carecido de viajes constantes a los Playoffs, pues en sus primeros seis años en la NHL con los Edmonton Oilers el equipo canadiense no logró clasificarse ni una sola vez, y luego de eso, fue canjeado a los New Jersey Devils, donde, presumiblemente, desplegó su mejor hockey, sobre todo en la temporada 2017-18 cuando registró su máximo total en puntos en una campaña con 93 (39 goles y 54 asistencias) y ganó el Trofeo Hart (MVP de la NHL).
Alinear al lado de Jack Eichel no solo debe emocionar al propio Hall, sino también al mismísimo capitán de los Sabres y a una afición que espera con ansiedad volver a tener un equipo del que se sienta orgullosa. En Arizona Hall tuvo un muy buen desenvolvimiento en poco tiempo, quizás un pequeño anticipo de lo que podría hacer motivado y arropado de más talento.
Sam Reinhart: Otro buen jugador al que le ha faltado la buena fortuna, pero quizás las cosas están por cambiarle favorablemente. Reclutado como la primera selección global del Draft de 2014, el canadiense suma 255 puntos (109 goles y 146 asistencias) en 400 partidos como profesional, y siempre, desde su arribo a la liga, ha sido de los mejores contribuyentes en Buffalo.
Sin embargo, Reinhart todavía no sabe lo que es participar en un partido de Playoffs, pero sin lugar a dudas la llegada de Taylor Hall lo convierte en el 'tercer mosquetero' y al lado del capitán Eichel, y los otros refuerzos, pueden salir desde el primer juego de la siguiente campaña con la enorme motivación de quebrar la sequía de nueve años sin postemporada en Buffalo.

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Prospectos a seguir
Rasmus Dahlin: El joven defensa sueco de 20 años se apresta para disputar su tercera temporada en la NHL, luego de ser reclutado como la primera selección global del Draft de 2018. Tras arrancar su primera campaña con 44 puntos (9 goles, 35 asistencias) en 82 encuentros, en 2019-20 apenas en 59 cotejos sumó 40 unidades (cuatro goles y 36 asistencias), lo cual habla del potencial en ascenso, un aporte en ese sentido que los Sabres agradecerían de mil amores.

BUF@DAL: Dahlin la logra incrustar en tráfico

Jack Quinn:El talentoso joven alero derecho fue la selección de primera ronda (8va global) para Buffalo del pasado Draft 2020 de la NHL, su capacidad anotadora le llenó el ojo a los reclutadores de los Sabres para acogerlo en sus filas y se espera que pueda ser un jugador de impacto inmediato.
Fortalezas
Motivación:Aunque este es un factor que no puede medirse, puede sentirse y, en el concreto caso de los Sabres, anticiparse. La llegada de Taylor Hall renueva las esperanzas en el seno de una franquicia lleva nueve años sin zambullirse en las aguas de la postemporada.
No hay nada como empezar una nueva temporada con refuerzos de lujo y con una meta clara, aunque no exclusiva. Si este factor es capitalizado de la manera correcta, Buffalo no solo puede ser un equipo de Playoff sino un rival peligroso e incómodo en los partidos eliminatorios.
Cierta seguridad en la portería: En situaciones 5 vs 5, los Sabres fueron el undécimo mejor equipo en porcentaje de salvadas gracias al trabajo conjunto de los guardametas Linus Ullmark y Carter Hutton (además de seis partidos de Jonas Johansson) con un sólido .922 de porcentaje. Con mejores jugadores a la ofensiva y refuerzos en la defensa, esos números no solo deberían mantenerse sino probablemente mejorar.
Leer más: 31 en 31: [Hall y Staal se unen Eichel para realzar a Buffalo]
Áreas para mejorar
Equipos especiales:La gran mayoría de los partidos en el hockey suelen inclinarse hacia un lado u otro de acuerdo a qué tan bien se actúe en los equipos especiales, ya sea con hombres extra o menos en el hielo. En ambos escenarios los Sabres tienen espacio para las mejoras. En el Power Play fueron el equipo 20 de 31 con el 18.9 por ciento de efectividad, mientras que con uno menos (Penalty Killing) tuvieron el 74.6 por ciento de eficacia, la segunda peor cifra de la liga, solo por detrás de Detroit (74.3).
Añadir poder a la ofensiva: A pesar de la presencia de jugadores de calidad en zona de ataque como Jack Eichel y Sam Reinhart, los Sabres apenas promediaron 29.3 tiros a gol en promedio por encuentro la temporada pasada, el equipo 30 de 31 en la liga en este rubro. Con la llegada de Hall a esa ofensiva, estos números deben mejorar, así como el promedio (2.80) de goles por encuentro.
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Llegarán a los Playoffs si…
Si la primera línea de los Sabres, que estará formada por Taylor Hall, Jack Eichel y Sam Reinhart, en la zona ofensiva, corresponde con las expectativas que se tienen, Buffalo estaría encaminándose a romper una negativa cadena de nueve años sin Playoffs en el norte de Nueva York.
La segunda línea, conformada hipotéticamente por Jeff Skinner, el recién llegado Eric Staal y Dylan Cozens, y la tercera, con dos refuerzos como Tobias Rieder y, Cody Eakin, que complementa Victor Olofsson, deberían ser parte de la ecuación que colabore a que Buffalo retorne a la postemporada casi una década después.
La calidad de los dos guardametas, Ullmark y Hutton, debe mantenerse en aras de darle oportunidad a los Sabres de escalar peldaños en la tabla de posiciones y poner su 'granito de arena' para que el equipo alcance esa meta colectiva.
Si la química que existe entre el entrenador principal Ralph Krueger y el recién llegado Hall se convierte en un catalizador dentro del vestidor de los Sabres, ese trabajo tras bambalinas debería reflejarse de manera armoniosa en el hielo y traducirse en juegos ganados.