Jack Quinn:El talentoso joven alero derecho fue la selección de primera ronda (8va global) para Buffalo del pasado Draft 2020 de la NHL, su capacidad anotadora le llenó el ojo a los reclutadores de los Sabres para acogerlo en sus filas y se espera que pueda ser un jugador de impacto inmediato.
Fortalezas
Motivación:Aunque este es un factor que no puede medirse, puede sentirse y, en el concreto caso de los Sabres, anticiparse. La llegada de Taylor Hall renueva las esperanzas en el seno de una franquicia lleva nueve años sin zambullirse en las aguas de la postemporada.
No hay nada como empezar una nueva temporada con refuerzos de lujo y con una meta clara, aunque no exclusiva. Si este factor es capitalizado de la manera correcta, Buffalo no solo puede ser un equipo de Playoff sino un rival peligroso e incómodo en los partidos eliminatorios.
Cierta seguridad en la portería: En situaciones 5 vs 5, los Sabres fueron el undécimo mejor equipo en porcentaje de salvadas gracias al trabajo conjunto de los guardametas Linus Ullmark y Carter Hutton (además de seis partidos de Jonas Johansson) con un sólido .922 de porcentaje. Con mejores jugadores a la ofensiva y refuerzos en la defensa, esos números no solo deberían mantenerse sino probablemente mejorar.
Leer más: 31 en 31: [Hall y Staal se unen Eichel para realzar a Buffalo]
Áreas para mejorar
Equipos especiales:La gran mayoría de los partidos en el hockey suelen inclinarse hacia un lado u otro de acuerdo a qué tan bien se actúe en los equipos especiales, ya sea con hombres extra o menos en el hielo. En ambos escenarios los Sabres tienen espacio para las mejoras. En el Power Play fueron el equipo 20 de 31 con el 18.9 por ciento de efectividad, mientras que con uno menos (Penalty Killing) tuvieron el 74.6 por ciento de eficacia, la segunda peor cifra de la liga, solo por detrás de Detroit (74.3).
Añadir poder a la ofensiva: A pesar de la presencia de jugadores de calidad en zona de ataque como Jack Eichel y Sam Reinhart, los Sabres apenas promediaron 29.3 tiros a gol en promedio por encuentro la temporada pasada, el equipo 30 de 31 en la liga en este rubro. Con la llegada de Hall a esa ofensiva, estos números deben mejorar, así como el promedio (2.80) de goles por encuentro.
¡Síguenos en Twitter [@nhlespanol para contenido exclusivo y noticias de la NHL!]
Llegarán a los Playoffs si…
Si la primera línea de los Sabres, que estará formada por Taylor Hall, Jack Eichel y Sam Reinhart, en la zona ofensiva, corresponde con las expectativas que se tienen, Buffalo estaría encaminándose a romper una negativa cadena de nueve años sin Playoffs en el norte de Nueva York.
La segunda línea, conformada hipotéticamente por Jeff Skinner, el recién llegado Eric Staal y Dylan Cozens, y la tercera, con dos refuerzos como Tobias Rieder y, Cody Eakin, que complementa Victor Olofsson, deberían ser parte de la ecuación que colabore a que Buffalo retorne a la postemporada casi una década después.
La calidad de los dos guardametas, Ullmark y Hutton, debe mantenerse en aras de darle oportunidad a los Sabres de escalar peldaños en la tabla de posiciones y poner su 'granito de arena' para que el equipo alcance esa meta colectiva.
Si la química que existe entre el entrenador principal Ralph Krueger y el recién llegado Hall se convierte en un catalizador dentro del vestidor de los Sabres, ese trabajo tras bambalinas debería reflejarse de manera armoniosa en el hielo y traducirse en juegos ganados.