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Para los equipos que están en plena puja por puestos de los Playoffs de la Stanley Cup, la postemporada ya comenzó. Al menos en lo que a ambiente y presión respecta, con partidos cuya importancia parece aumentar con cada compromiso.

Ese es el caso de los New York Islanders y los Columbus Blue Jackets, quienes se midieron el domingo en un choque de grandes implicaciones entre dos escuadras que no solo están peleando por puestos del Comodín de la Conferencia Este, sino que también disputan el tercer lugar de la División Metropolitana.

Y el compromiso no decepcionó. Con un marcador tenso de 1-0 en la UBS Arena, los Islanders lograron un triunfo vital que reescribió la tabla de posiciones y frenó en seco el envión anímico del equipo más encendido de la liga.

La historia del partido se escribió desde la portería. Apenas 24 horas después de haber sido retirado del hielo tras permitir seis goles en una dolorosa derrota 7-3 ante los Montreal Canadiens, el guardameta Ilya Sorokin volvió a la titularidad para una exhibición memorable.

Sorokin detuvo los 26 disparos que enfrentó para pintar de blanco a los Blue Jackets, acabando con la racha de 12 partidos consecutivos sumando puntos de Columbus (8-0-4) y propinándoles su primera derrota en tiempo reglamentario desde el 26 de febrero.

"Después del partido de ayer, era importante seguir haciendo lo que hago toda la temporada", reflexionó Sorokin con su frialdad. "No había nada más grande que pudiera hacer. Simplemente traté de jugar de manera sencilla, y los muchachos jugaron muy bien detrás de mí. Fue un gran partido esta noche".

Esta actuación superlativa no solo representó su séptima blanqueada de la campaña, cifra con la que lidera la NHL y empata el récord de la franquicia en una sola temporada, sino que marcó un hito histórico.

Sorokin alcanzó la blanqueada número 29 de su carrera en apenas su presentación 298, convirtiéndose en el undécimo portero de la Era de la Expansión (desde el 1967-68) en lograr 29 o más blanqueos antes de disputar 300 partidos, uniéndose a leyendas como Tony Esposito, Ken Dryden y Martin Brodeur.

CBJ@NYI: Sorokin lidera a la NHL con sus siete blanqueadas

El único respaldo ofensivo que necesitó Sorokin llegó de manera tempranera. Al minuto 1:25 del primer periodo, Bo Horvat controló un disco suelto en la línea azul, aceleró en solitario hacia la red y superó al portero de Columbus, Jet Greaves, con un preciso tiro de muñeca. Esa anotación, la número 29 del año para el delantero central, le permitió alcanzar la marca de los 50 puntos por quinta temporada consecutiva y octava vez en su carrera.

"Mira, ese fue probablemente uno de los partidos de mayor estrés del año para nuestro grupo", reconoció Horvat. "Fue una batalla reñida y muy disputada. Todos estaban contribuyendo esta noche, las cuatro líneas estaban volando y, obviamente, Sorokin estuvo fenomenal".

El plan táctico de los Islanders, orquestado por el entrenador Patrick Roy a pesar del cansancio de jugar en noches consecutivas, se basó en asfixiar la salida del rival. En lugar de retroceder tras el gol tempranero, Nueva York impuso una presión fuerte en la zona neutral. 

El esfuerzo defensivo colectivo fue liderado por Carson Soucy, quien registró su mayor tiempo en hielo como Islander (18:55) y lideró al equipo con cinco tiros bloqueados, mientras que Casey Cizikas dominó los círculos ganando 10 de 12 disputas.

La noche también tuvo un sabor especial para Mathew Barzal, quien celebró el partido número 600 de su carrera en la NHL.

"Este fue un partido muy reñido", detalló Roy. "No había mucho espacio en el hielo, y el plan de juego era activar nuestra presión, cazarlos, especialmente en la zona neutral. Queríamos ser más agresivos de lo normal, no darles la oportunidad de llegar a la red. Creo que hicimos todo eso".

Del otro lado, los Blue Jackets vendieron cara la derrota impulsados por un excelente Jet Greaves, quien realizó 21 salvadas. Columbus incluso creyó haber recibido el tiro de gracia en el tercer periodo cuando un disco rebotó hacia su propia red tras un choque entre Anders Lee y Mathieu Olivier, pero el tanto fue anulado tras un exitoso desafío del cuerpo técnico por interferencia sobre el guardameta.

"Confío en nuestros entrenadores de video", explicó el técnico de Columbus, Rick Bowness, sobre la decisión de desafiar la jugada. "Si me dicen que lo haga, yo tomaré la decisión final. Correcto o incorrecto, es mi decisión, pero si me dicen que lo desafíe, confío en ellos ciegamente".

"Ambos equipos jugamos de manera muy sólida. Fue un partido bastante cerrado", continuó Mathieu Olivier. "Estábamos en el segundo encuentro en noches consecutivas y ese tipo de juegos marcan la diferencia al final. Sentí que empujamos muy fuerte, y al final del día, un tiro marcó la diferencia".

El impacto del resultado en la tabla fue importante. Con la victoria, los Islanders (40-26-5, 85 puntos) saltaron sobre los Detroit Red Wings (84 puntos) para adueñarse del segundo Comodín de la Conferencia Este, empatando además en puntos con los propios Blue Jackets por el tercer lugar de la División Metropolitana. 

Los Pittsburgh Penguins (86 puntos) también cedieron terreno al caer más temprano en la jornada ante Carolina, apretando al máximo una carrera que promete más emociones en cada jornada.

"El último minuto fue duro, y los últimos cinco minutos fueron duros", confesó Sorokin antes de sentenciar con alivio: "Pero cuando terminó el juego fue un gran respiro".

Ahora, con el destino en sus manos y la motivación por el cielo, los Islanders buscarán consolidar su posición privilegiada cuando continúen su estadía de cinco juegos en casa recibiendo a los Chicago Blackhawks este martes.

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