Sidney Crosby

Después de ver detenida la novena racha más larga de clasificaciones a la postemporada en la historia de la NHL, empatando con los Flames (1976-91) tras avanzar a los Playoffs de la Stanley Cup durante 16 años en fila (2007-22), los Penguins se mostraron decididos a iniciar una nueva seguidilla con los movimientos hechos en el receso de campaña, que incluyó la adquisición de uno de los jugadores más cotizados del mercado en su momento, Erik Karlsson.

Sin embargo, pasado el primer tercio de la campaña, los Penguins no han podido detener las mismas inconsistencias que produjeron el haberse quedado cortos el año pasado. Pero no todo está perdido para Pittsburgh, especialmente después de conseguir un triunfo de carácter el lunes que podría terminar de encaminar el momento del club.

Usualmente la capacidad de aislar lo sucedido en cada uno de los encuentros tiene mucho valor. El no verse demasiado confiado tras una victoria ni muy decaído tras un revés, es importante para encontrar un estado constante de juego. Pero cuando se pierde con un marcador de 7-0 ante un rival de conferencia, esa teoría puede resultar más difícil de llevar a la práctica, incluso en un equipo con tanta veteranía como el de los Penguins.

Pero eso fue precisamente lo que hicieron el lunes ante el Wild, a quien vencieron 4-3 en el PPG Paints Arena de Pittsburgh, en un partido que también tuvo sus propias dificultades, luego de que los locales tuvieran que recuperarse tras desperdiciar una ventaja de tres goles.

“No diría que hubo muchas conversaciones (tras la derrota del sábado 7-0 ante los Maple Leafs). Hubo un par de ellas airadas”, expresó el entrenador de los Penguins, Mike Sullivan. “Estamos en esto juntos; entrenadores y jugadores. Hay una sociedad entre nosotros. Tenemos que descifrar esto, hacer nuestro trabajo como cuerpo técnico para traer a la mesa soluciones. Estamos intentando poner a los jugadores en posiciones en las que puedan tener éxito. Estamos intentando descifrar cómo luce el hockey de los Penguins. Cuando lo jugamos, somos un equipo realmente competitivo”.

Para fortalecer ese vínculo entre el cuerpo técnico y los jugadores está la siempre importante figura del capitán Sidney Crosby. A través de él debe concretarse ese ‘hockey de los Penguins’. Y ese fue el caso el lunes, con el delantero de 36 años mostrando el camino dentro y fuera del hielo.

Crosby (1-1—2) anotó el gol de la victoria en el tercer período para mejorar el récord de su equipo a 14-13-3 (31 puntos), que pesar de representar la cuarta peor cantidad de puntos en la Conferencia Este, la diferencia es de apenas tres unidades para alcanzar un puesto de postemporada, por la vía del Comodín, aun con cinco equipos de por medio.

MIN@PIT: Crosby anota importante gol en power play

Pero, de nuevo, los Penguins tuvieron que sudar esos dos puntos contra Minnesota, incluso tras verse arriba en el marcador 3-0 hasta el minuto 15 del segundo período — con goles de Reilly Smith, Jake Guentzel y Evgeni Malkin. Fue allí cuando empezó la reacción de los visitantes, que consiguieron igualar el choque con tres tantos consecutivos de Ryan Hartman, Jake Middleton y Vinni Lettieri.

Pero Crosby supo neutralizar rápidamente la avalancha del Wild en el momento justo, al notar el tanto de la victoria menos de un minuto después del gol del empate de Lettieri. “Ellos anotaron y nosotros logramos reaccionar para conseguir [el último gol]”, señaló Crosby. “Fue una gran respuesta. Trataremos de seguir construyendo a partir de aquí”.

Además de darle los dos puntos a su equipo, lo hecho por Crosby lo ayudó a seguir escalando por las listas históricas del deporte. El estelar delantero de Pittsburgh sumó el 89no gol del triunfo de su carrera, para igualar con Luc Robitaille en el puesto 24to de la historia. Al llegar a 1,535 puntos (568-967), Crosby superó a Mark Recchi (1,533) para hacerse con el lugar número 13 de la NHL en solitario. Además, con su 454to partido con más de un punto, se acerca a Phil Esposito (457) por el décimo puesto de por vida.

Pero como ha sido habitual a lo largo de su carrera de 19 años en la NHL, Crosby suele enfocarse más en el éxito colectivo de su equipo, que además de la capacidad de reacción, siguió demostrando su recuperación en la efectividad de los equipos especiales.

PIT@PHI: Crosby abre el marcador al anotar en contragolpe

Pittsburgh ha conseguido anotar múltiples goles de Power Play en tres de sus últimos cuatro juegos, incluyendo dos tantos por esa vía ante el Wild. En general, el club se ubica en el 26to puesto de la NHL con un 14.4% de efectividad con un hombre más en el hielo.

“Se siente bien, es algo en lo que hemos estado trabajando. Ha sido un punto focal por un tiempo”, enfatizó Crosby. “Fue la diferencia hoy. Los equipos especiales siempre son importantes. Esperemos que esto sea lo que nos dé un impulso importante para continuar”.

Los Penguins buscarán ahora cerrar el año con el pie derecho, acortando terreno hacia puestos de clasificación. Para ello, tendrán cinco encuentros más en el 2023, tres de los cuales serán en casa, en donde recibirán a los Hurricanes, Blues e Islanders, además de visitar a los Senators y a los propios Islanders.

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