Después de una temporada que no pintó como él esperaba, empezó a trabajar en el Departamento del Alguacil de Los Angeles, construyendo su destino como un líder al servicio de su comunidad. La ética de trabajo y el esfuerzo arduo aprendidos mediante el hockey, serían fundamentales para cumplir sus metas.
"Mis entrenadores siempre me asignaron como capitán, lo cual es irónico porque ahora también soy capitán," mencionó Becerra. "Siempre he sido un capitán, siempre me vieron como ese (muchacho)."
Lo demandante de trabajar como guardián del orden no interfirió en su pasión por el hockey, ya que poco después se integró a un equipo formado por el Departamento del Alguacil y el Departamento de Policía de Los Angeles. Jugando en ligas locales, el nivel de su escuadra siguió creciendo al añadir elementos del Departamento de Bomberos, y agentes del FBI y la DEA que se mudaban desde la costa este del país.
Seguidor empedernido de los Kings
En sus inicios como jugador de hockey infantil, Becerra asistió a un partido de hockey por primera vez para ver los L.A. Kings en su entonces casa, el Forum de la ciudad de Inglewood. Después, por sugerencia de su entrenador, empezó a verlo por televisión para copiar técnicas de los jugadores, como pasar el puck.
A los 17 años de edad empezó a ir a más partidos al tener los recursos para pagar sus propios boletos y eventualmente seguiría al equipo en su mudanza a Staples Center en 1999. Su jugador favorito siempre fue Marty McSorley quien llegó de Edmonton para fungir como el "guardaespaldas" principal de Gretzky.
"Siempre fue un jugador rudo, se cuadraba con cualquiera," recordó Becerra. "Se esforzaba a diario."
Como aficionado al hockey de toda la vida, la popularidad que tomó el deporte gracias a la llegada de "The Great One" a Los Angeles fue un momento simplemente mágico. Entre sus memorias favoritas como seguidor de los Kings, Becerra siempre recordará cuando Gretzky rompió el record de mas puntos en la historia de la NHL y la primera Stanley Cup del equipo, conseguida en el 2012.