Diciembre fugaz, enero impactante y febrero soñado
Con cada encuentro que pasaba, Selanne castigaba las distintas defensas rivales y así lo demostró en el mes de la navidad, cuando hilvanó otra cadena de cinco juegos anotando, incluyendo su segundo Hat-Trick en la NHL. El delantero cerró ese período con cuatro tantos en sus últimas cinco presentaciones para terminar con 11 anotaciones y ocho asistencias que le permitieron sumar 19 puntos.
El inicio de año representó la mejor racha de Selanne hasta ese momento, cuando el finlandés consiguió goles en ocho partidos en fila, incluyendo cuatro encuentros con al menos tres puntos y otro de cuatro. De esa forma, el atacante culminó enero con 27 puntos gracias a 12 anotaciones y 15 asistencias.
Para esa altura de la temporada, Selanne acumulaba 40 goles en 52 partidos y
sorprendentemente, mejoró a partir de allí, ya que las noches memorables siguieron acumulándose. En febrero, el delantero promedio un tanto por juego, gracias a un registro de 11 en igual número de encuentros, en adición a tres asistencias que le permitieron totalizar 14 puntos y dejar un balance 1.2 unidades por cada presentación.
Adiós Mike, bienvenido Teemu
Para cuando llegó el mes de marzo ya el mundo de la NHL hablaba de Selanne como el jugador que iba a romper la marca de más goles por un novato en la historia de la NHL, colocándose a sólo dos tantos del registro de 53 anotaciones que Mike Bossy consiguió en la campaña de 1977-78 con los New York Islanders.
Y así, el 2 de marzo de 1993 ante los Quebec Nordiques (hoy en día Colorado Avalanche), el finlandés registró tres goles en un mismo encuentro por cuarta ocasión en aquella campaña y un día después de haber conseguido cuatro tantos frente a los Minnesota North Stars. ¡Sí! Siete tantos en dos partidos, llegando a 54 hasta ese entonces para convertirse en el debutante con la mayor cantidad de anotaciones en un mismo torneo, en toda la historia de la liga.
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El 9 de marzo ante el Tampa Bay Lightning, Selanne anotó su quinto triplete de la temporada, incluyendo uno de sus mejores tantos, cuando convirtió un tiro penal exhibiendo una maravilla de velocidad y control de disco antes de sacar un remate elevado para completar la anotación.
Además de haber impuesto un nuevo récord de goles para un novato, Selanne hundió el disco en la red rival 20 veces durante 14 encuentros en el mes de marzo, cifra con la que estableció una marca que sigue vigente por parte de un jugador de primer año en la NHL. Finalmente, con cinco tantos más en abril, el europeo cerró una campaña de ensueño con una racha de 17 partidos sumando puntos y por supuesto, 76 anotaciones que lo dejan como el debutante más goleador en la historia de la liga.
"Todo el tiempo en Winnipeg, casi cuatro años, fue especial", dijo Selanne, en 1996 cuando fue cambiado a los Mighty Ducks de Anaheim. "Los fanáticos y la ciudad en general fue especial, porque por el simple hecho de tratarlos bien, recibes las atenciones de un rey y te das cuenta de que la afición siete un gran respeto por lo que haces por ello y por el equipo".
Cuando terminó la temporada mágica, Selanne recibió 50 de 50 votos de primer lugar para ganar el Trofeo Calder como el mejor novato de la NHL de forma unánime. "En ese momento, realmente no me di cuenta de lo que sucedió", dijo Selanne a NHL, varias décadas después. "Ahora el número es tan grande y no puedo explicar cómo sucedió, pero qué gran recuerdo fue todo ese año, porque la gente de Winnipeg lo vivió conmigo y por eso nunca voy a olvidar lo que pasó".
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Con su total de 132 puntos, Selanne también eliminó el récord de novato de Peter Stastny de 109 unidades que el jugador estableció con los Nordiques en la 1980-81. Algunas otras estadísticas que ilustran cuán increíble fue aquella temporada de Selanne son los cinco hat-tricks, 17 juegos con múltiples goles y el hecho de que nunca estuvo más de cuatro juegos consecutivos sin hundir el disco en la red rival.