Esa duda tardó solo un partido en disiparse. El 12 de octubre de 2016 en el Canadian Tire Centre, Toronto y Matthews debutaron ante los anfitriones, los Ottawa Senators, y aunque los de casa se impusieron 5-4 en tiempo extra aquella vez, el delantero de raíces mexicanas dejó claro el tipo de jugador en el que se iba a convertir: anotó cuatro goles en su presentación en la NHL.
Fue la primera ocasión en la historia moderna de la NHL que un jugador anotaba cuatro goles en su presentación. En 1917, tanto Joe Malone como Harry Hyland anotaron, cada uno, cinco tantos en su debut.
Matthews acabó con 40 goles en su temporada de novato, eclipsando la marca de más anotaciones para un jugador de primer año en la historia de Toronto, que pertenecía a Wendell Clark (34 en 1985-86). Acabó ganando el Calder Memorial Trophy (Novato del Año en la NHL) y formó parte del primer equipo ideal de novatos.
Una estrella consolidada
Existen varias formas de explicar cómo Auston Matthews se ha ido consolidando como el jugador referente de Toronto y también como una de las caras más visibles de la liga, una de sus irrefutables estrellas. Una manera de ponerlo claro es que desde que llegó a la liga ha sido dos veces la portada del videojuego oficial de la NHL, el EA NHL, en las ediciones de 2020 y 2022.
Además de las sensaciones que genera, Matthews puede medirse en números y en logros. El delantero de los Maple Leafs acumula, al corte del sábado, 463 puntos (260 goles, 203 asistencias) en 412 partidos en siete temporadas.
A lo largo de estas campañas, el delantero de descendencia mexicana ha ganado en dos ocasiones el Maurice 'Rocket' Richard Trophy (goleador de la liga) en 2021 y 2022; acumula también el Trofeo Hart Memorial (MVP de la temporada) y el Ted Lindsay Award (al mejor jugador de acuerdo a sus pares), ambos galardones la campaña pasada.