Cuando un jugador como Patrick Kane está a estas alturas de su carrera, su vida sobre el hielo vive un paralelismo. Por un lado, se trata de lo de siempre, ganar; la búsqueda de otro campeonato que solidifique aún más su legado de futuro Salón de la Fama. Por el otro, está el aspecto individual. Cada vez que el histórico delantero se pone los patines, pareciera que se abren los libros de récords para inscribir su nombre en una nueva lista.

El martes no fue la excepción, con el alero de los Detroit Red Wings empatando a Mike Modano por la mayor cantidad de puntos en la historia de la NHL para un jugador nacido en Estados Unidos, llegando a un total de 1,374 unidades (500 goles, 874 asistencias).

En general, suma 31 unidades (8-23) en lo que va de campaña. Aunque ya no está al nivel dominante de su juventud, sigue siendo un delantero eficiente que está ayudando a unos Red Wings a acabar con una larga sequía de postemporada. Y aunque lo hecho el martes ante los L.A. Kings no fue suficiente, en la derrota 3-1 en la Little Caesars Arena, Kane ha seguido dejando su huella como uno de los mejores exponentes que han visto acción en la NHL.

El momento histórico llegó tarde en el encuentro, cuando el cronómetro marcaba 17:45 del tercer periodo. Con los Red Wings abajo 2-0 y el portero John Gibson fuera para tener un atacante extra, Kane orquestó la jugada desde la banda derecha. Con su característica visión, filtró un pase a Moritz Seider en la línea azul, quien encontró a Alex DeBrincat desmarcado para el 2-1. Esa asistencia secundaria significó el punto 1,374 de Kane en su partido 1,341, igualando la marca que Modano sostuvo en solitario desde noviembre de 2007.

"Es difícil pensar en ello... nada salió realmente bien para nosotros esta noche", admitió Kane, visiblemente frustrado por el resultado colectivo a pesar del logro individual. "Espero que el próximo juego traiga un mejor resultado y pueda superar a Mike. Sería bueno hacerlo con una victoria".

La conexión con DeBrincat para este hito tiene un peso simbólico especial. Según datos avanzados, ambos han colaborado en el mismo gol en casi 200 ocasiones a lo largo de sus carreras, consolidándose como una de las parejas estadounidenses más productivas de la historia. Era natural entonces que el pase que empató la historia haya involucrado a su socio más fiel sobre el hielo.

LAK@DET: Kane llega a 1.374 puntos en la NHL

La eficiencia de Kane para alcanzar esta cima es notable. Mientras que Modano necesitó 1,499 partidos a lo largo de 21 temporadas para establecer su récord, Kane lo ha igualado en 158 juegos menos y en su campaña número 19. Además, Kane se ha consolidado como el mejor facilitador estadounidense de la historia con 874 asistencias, superando ampliamente las 813 de la leyenda de los Stars.

Curiosamente, existe un vínculo fascinante entre ambos: en 2007, un novato Kane de 18 años participó en un evento promocional junto a un Modano que estaba a punto de romper el récord; casi dos décadas después, el alumno ha alcanzado al maestro vistiendo la misma camiseta de los Red Wings con la que Modano se retiró.

Sin embargo, la celebración fue apagada por una actuación clínica de Los Angeles Kings. El equipo visitante ejecutó un plan defensivo perfecto en la zona neutral, asfixiando la velocidad de transición de Detroit. Los Kings limitaron a los Red Wings a tan solo 10 disparos a puerta en los primeros dos periodos, una cifra que refleja la frustración ofensiva local.

Samuel Helenius abrió el marcador en el segundo acto tras ganar una batalla física en las tablas, un gol que expuso las carencias defensivas de Detroit, exacerbadas por la ausencia de Simon Edvinsson. La baja del joven defensor sueco obligó a ajustes en las parejas, dejando a Moritz Seider y Jacob Bernard-Docker expuestos en momentos clave. "Tuvimos demasiados errores que llevaron a goles fáciles", criticó Seider tras el partido.

Andrei Kuzmenko amplió la ventaja en el tercero con un gol en Power Play, aprovechando una de las pocas oportunidades claras del encuentro. Por el lado de los Kings, destacó la redención de Warren Foegele, quien tras ser descartado en el juego anterior, lideró a su equipo con cuatro disparos, validando la profundidad de la plantilla angelina. Corey Perry selló el triunfo con un gol a puerta vacía, terminando con la racha de cinco juegos sumando puntos de Detroit y la seguidilla de ocho victorias personales del portero John Gibson.

LAK@DET: Kuzmenko aumenta la ventaja de los Kings

El entrenador de Detroit, Todd McLellan, intentó poner en perspectiva la noche, equilibrando la decepción de la derrota con la magnitud del logro: "Tenemos que ser seres humanos en esto... Kane alcanzó un hito significativo. Está a un paso de la cima de la montaña. Estamos felices por él".

Ahora, el escenario está listo para un momento aún más grande y simbólico. Kane tendrá la oportunidad de romper el récord y quedarse con la marca en solitario este jueves, cuando los Red Wings reciban a los Washington Capitals. Será un duelo de leyendas vivientes que raramente coincide en el tiempo: el máximo anotador estadounidense contra Alex Ovechkin, el máximo goleador en la historia de la liga. La última vez que la NHL presenció un choque de titanes estadísticos de este calibre fue el 24 de marzo de 1997, cuando Joe Mullen se midió a Wayne Gretzky.

Con la derrota, Detroit (32-17-5, 69 puntos) se mantiene segundo en la División Atlántica, pero la presión continúa, estando a apenas un punto de los punteros Tampa Bay Lightning.

Para Kane, el jueves ofrece la oportunidad perfecta: dejar atrás a Modano, superar la sombra de una derrota amarga y cimentar su legado antes de que la nueva generación empiece a amenazar sus propios números.

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