"Es difícil porque perdemos bastante dinero (jugando en el oeste de Glendale), nuestra afición no es mucho de ahí, y nuestros patrocinadores no son realmente de ahí", dijo Meruelo. "No tenemos un vínculo a largo plazo (con Gila River Arena). Todos esos son retos realmente grandes que tengo que encarar, pero estoy comprometido en hacer que funcione…Quiero ser parte de este estado, y ese es mi único interés".
Meruelo creció en Brooklyn como hijo de inmigrantes cubanos y se convirtió en un billonario con intereses en construcción, bienes raíces, casinos, medios y pizza. Él dijo que Arizona le encaja perfecto debido a sus activos en California y Nevada.
"Él es único. Es una oportunidad de una vez en la vida el trabajar con él. Creo que tiene una mente elite para los negocios", dijo Cohen. "Creo que eso nos permite llevar esto al siguiente nivel. Y, nuevamente, ha dejado muy en claro que no le interesa ser segundo, no le interesa ser quinto, eso no es éxito para él. Él tiene una meta en mente.
"Hay mucha gente que ha mirado a este equipo, pero él es el que nos junta a todos. Él es el que cree en el equipo y lo que puede ser".
Meruelo tomó el control mayoritario de los Coyotes de parte de Andrew Barroway, quien retuvo un cinco por ciento de las acciones.
Él dijo que sabe que será seguido de cerca por ser el primer dueño hispano de la Liga - "Siempre será difícil (ser el primero), nunca es fácil" - pero también espera ayudar a que crezca el interés por los Coyotes en una región en la que más del 40 por ciento de la población es hispana.
"Tenemos a la persona correcta ahora para realmente conectarnos con esa comunidad, y vamos a dar pasos hacia adelante", dijo Cohen. "Realmente esperamos hacer crecer esa relación".