Solamente dos guardametas nacidos en Estados Unidos alcanzaron las 25 victorias en su carrera en menos aperturas que Knight, tal es el caso de Frank Brimsek (34 juegos con Boston en 1938-39) y Jim Carey (37 con Washington de 1994 a 1995-96).
Pero los Islanders respondieron con el cuarto gol de la temporada para Anders Lee a los 9:07 del segundo periodo en una situación de Power Play, para recortar el déficit a 2-1. El juego alcanzó un alto nivel de competitividad desde ese punto.
Hasta que el delantero Ryan Lomberg volvió a poner tierra de por medio para Florida a los 2:56 del tercer periodo con un potente disparo desde el centro del círculo de Faceoff izquierdo para poner el 3-1 para los locales.
"Estaba bromeando con alguien y les dije 'oigan, alguien tenía que hacerlo'", comentó Lomberg tras el juego. "Uno de nosotros tenía que anotar y eso fue enorme para nosotros. Es una de esas cosas en las que sabíamos que, si seguíamos jugando correctamente, nos iban a suceder cosas buenas. Estoy contento de haber sido esa persona esta noche".
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Sin embargo, los visitantes no se iban a rendir tan pronto y presionaron tanto en su afán de regresar al partido que forzaron una situación de doble ventaja numérica y no la desaprovecharon. El capitán de los neoyorquinos, Anders Lee, capturó un rebote frente a Knight y empujó el puck para poner el marcador 3-2 a los 9:07 del tercer periodo, dejando un buen margen para la pelea y buscar el empate.
"Tenemos urgencia todos los días", dijo el entrenador principal de los Islanders, Lane Lambert, equipo que comenzó la actual campaña con marca de 2-4-0.
"No hay preocupación de que las piezas correctas estén aquí. Es solo una cuestión de generar química y si las cosas no salen como queremos, tendremos que mover a algunos muchachos. Ellos entienden eso", agregó tras el juego.
Parte de esa urgencia a la que alude Lambert se reflejó en la intensidad que le pusieron los Islanders en el hielo al superar 11-7 a los Panthers en cuanto a tiros a gol en el tercer periodo, pero desgraciadamente para los de Long Island, solo pudieron convertir en la doble ventaja numérica, ya que Knight se convirtió en una muralla y el marcador ya no se movió.