“Los Ducks jugaron muy rápido, y nosotros no fuimos muy rápidos. Tuvieron un buen inicio. Nosotros no. Estuvimos persiguiendo el juego”, señaló McDavid. “Así ha sido todo el año. Hemos estado buscando consistencia todo el año. Obviamente, no la encontramos en los Playoffs”.
Para Ryan Nugent-Hopkins el pobre desempeño defensivo de los Oilers los sentenció. En todos los partidos menos el triunfo de 4-1 en el Juego 5, Edmonton permitió por lo menos tres goles. En dos derrotas—los Juegos 2 y 3—cedieron por lo menos seis tantos en cada uno.
“Es un verdadero equipo de hockey el que tienen allá, y tienen buenos jugadores, pero al final del día tenemos que encontrar la manera de evitar que el disco entre en nuestra portería”, explicó Nugent-Hopkins. “No se trata solo de un par de jugadores, es de todos, así que fue un tema durante toda la temporada”.
“Jugar contra un equipo así, te van a hacer pagar”.
El talón de Aquiles de Edmonton contra Anaheim fue su unidad de eliminación de penalidades. Permitieron goles en nueve de las 18 oportunidades de Power Play que vio el conjunto californiano en los seis partidos.
“No fuimos muy buenos en la inferioridad numérica ni en la superioridad numérica”, indicó McDavid. “No tuvimos un buen inicio. Obviamente, no conseguimos ninguno esta noche. También batallamos en la unidad de eliminación de penalidades todo el año, buscando consistencia ahí. El Power Play pudo haber sido mejor al inicio de la serie, así que crédito para ellos”.
Draisaitl no cree que los dos recorridos largos que no tuvieron los Oilers en los Playoffs en las dos temporadas anteriores les cobraran factura; los Ducks simplemente fueron superiores a ellos.
“Te amarras los patines para cada juego de Playoffs y tratas de salir a jugar lo mejor posible e intentar ganar”, comentó Draisaitl. “Obviamente no fue suficiente, y sí, creo que, por más que duela, ellos simplemente son un mejor equipo”.