Detrás de ellos, hay dos carpas que servirán como vestidores, con taquillas; áreas de entrenamiento, recursos médicos, equipamiento y baños. Lo único que no tendrán serán duchas. Los jugadores deberán bañarse en su hotel.
"Creo que los jugadores estarán bastante sorprendidos por todo esto", dijo Matsuzaki. "Mi recomendación es que vengan no se bajen del autobús vestido de traje, sino más bien con la ropa que utilizan un para hacer sus calentamientos".
Habrá una carpa médica con una máquina de rayos X. También, se contará con una pequeña aldea de tiendas de campaña y remolques de oficina, la Unidad de Refrigeración Móvil y generadores, todo dentro de una distancia de miles de pies cuadrados y cubiertas de plástico para proteger el césped tanto como sea posible.
"Creo que la primera reacción de los jugadores será de mucho entusiasmo, al bajarse del autobús", dijo Matsuzaki. "Primero llegarán a los vestidores, y todavía no puedes ver la pista desde allí, lo cual en mi opinión, crea un factor de curiosidad real. A menudo vemos, incluso en los estadios regulares, que los muchachos salen para ver la pista incluso antes de cambiarse. En este caso, cuando vean la pista, las montañas y el agua, creo que les va a encantar".