“Siempre es divertido cuando Luke anota un gol con un pase mío”, añadió Jack.
Eso, antes de que Quinn, el hermano mayor, respondiera ayudando a los Canucks con dos asistencias de gol para concretar una remontada que al final se quedaría corta.
Además de los Hughes, Jesper Bratt fue el otro héroe del encuentro, tras aportar dos goles en la noche, incluyendo el del triunfo a 34 segundos del cornetazo final.
Con un abrumador inicio, los Devils llegaron a tomar ventaja de 5-2 hasta el segundo intermedio. Pero en el tercer período los Canucks se recuperaron con tres goles consecutivos para igualar el compromiso. Pero a segundos del tiempo extra, apareció Bratt para darle los dos puntos a los Devils.
De allí que Quinn no haya podido disfrutar del todo el encuentro en el hielo con sus hermanos, luego de ver a sus Canucks desperdiciar una gran reacción. Vancouver, ahora con récord de 16-9-1 (33 puntos), sigue en el tercer lugar de la División del Pacífico, pero sólo ha podido ganar cuatro de sus últimos 10 duelos (4-6-0).
“Es difícil ahora mismo”, expresó Quinn cuando se le preguntó sobre la experiencia de compartir el hielo con sus dos hermanos. “Estoy seguro de que ellos lo están apreciando más en estos momentos. Más que yo. Pero está bien, probablemente en un par de días o meses, será un [gran] recuerdo”.
Al final de todo, es algo que no se ve todos los días en la NHL. Los tres Hughes se convirtieron en apenas el segundo trío estadounidense en participar en un mismo juego de la NHL, uniéndose a Neal, Paul y Aaron Broten (1990).
Además, en el caso de los Hughes, los tres hermanos están dejando su huella en la liga en la actualidad. Quinn y Jack se ubican entre los mejores 10 productores de puntos en lo que va de temporada, mientras que Luke se ubica como el defensor novato con más unidades en el año, y segundo en general entre todos los jugadores de primer año con 15 puntos, superado únicamente por Connor Bedard de Chicago (20).
De su parte, con sus tres puntos del martes, Jack llegó a 10 partidos de múltiples unidades en el año en apenas su juego número 18 de la campaña, necesitando así de la menor cantidad de encuentros para alcanzar esa cifra en la historia de los Devils/Rockets/Scouts, superando la anterior marca de John MacLean (1990-91) y de él mismo el año pasado, de 24 juegos.
Ahora, el estelar trío de los Hughes seguirá cada uno su camino, con Jack y Luke continuando una gira el jueves visitando al Kraken, mientras que Quinn y los Canucks buscan recuperar su forma también el jueves, recibiendo al Wild.