Durante buena parte del Juego 1 de la Final de la Stanley Cup, los Florida Panthers se vieron incapacitados de desplegar su mejor juego.
El estilo de la tropa de Paul Maurice usualmente se basa en abrumar a sus rivales con una cantidad de disparos, jugando a la vez un estilo físico. Y aunque esa segunda parte sí fue implementada —Florida propinó 57 golpes por 32 de los Edmonton Oilers— fue el otro aspecto el que nunca pudieron llevar a cabo, perdiendo claramente la batalla de tiros a gol por 32-18.
Habiendo dicho eso, los Panthers no necesitaron estar a su mejor nivel para pintar de blanco a Edmonton y ganar el primer partido de la serie 3-0. Eso es algo que puede darle un impulso anímico al club, sabiendo que, sin su mejor hockey, lograron un importante triunfo.
Pero, claro, esta es la Final de la Stanley Cup. Un juego no define nada, aunque la historia favorezca con el 76% a los equipos que ganan el primer duelo de una serie final. Es por eso que, un día después de ganarle el primer asalto a los Oilers, los Panthers están pensando en formas de cómo mejorar su juego.
“Creo que pasó durante el transcurso del compromiso”, comentó Maurice, cuando se le preguntó qué debe mejorar su equipo para el Juego 2. “Me gustó nuestro tercer período. Fue bueno para nosotros el haber podido anotar temprano en el juego”.




















