WILLOW GROVE, Pensilvania. – La única temporada que Jaromir Jagr disputó con el uniforme de los Philadelphia Flyers pasó hace más de una década, pero es claro que los aficionados de la zona todavía tienen a la leyenda del hockey en alta estima.
Más de 300 personas acudieron al vestíbulo del centro comercial Willow Grove, a unos 45 kilómetros al norte de Filadelfia el pasado sábado para tener la oportunidad de tomarse una foto o tener un autógrafo de Jagr.
“Solo estuve una temporada aquí”, dijo Jagr. “Siempre he dicho que, cuando jugaba aquí, la afición es muy sincera. Entienden el deporte. No solo el hockey, sino también el futbol americano, el basquetbol y el beisbol. Es una ciudad con mucha tradición deportiva. Y los aficionados simplemente entienden el deporte. Apoyan mucho”.
Jagr sumó 54 puntos (19 goles y 35 asistencias) en 73 partidos durante la temporada 2011-12, y ocho puntos (un gol y siete asistencias) en 11 partidos de los playoffs de la Stanley Cup en su única temporada con los Flyers. Fue su regreso a la NHL tras haber jugado las tres temporadas anteriores con el Omsk en la Kontinental Hockey League (KHL) de Rusia.
Antes de eso, jugó 17 temporadas, incluyendo sus primeras 11 (1990-2001) con los acérrimos rivales, los Pittsburgh Penguins.
Durante ese tiempo, acumuló 69 puntos (20 goles y 49 asistencias) en 50 partidos contra los Flyers, más que cualquier otro jugador en la NHL.
A pesar de ello, seguía siendo ovacionado cuando jugaba para los Flyers.
“Me sorprendió un poco, porque cuando jugaba en Pittsburgh, la rivalidad entre Pittsburgh y Filadelfia siempre fue muy intensa”, dijo Jagr. “Me abucheaban mucho aquí cuando jugaba para Pittsburgh, pero cuando llegué aquí y jugué para los Flyers, recibí mucho más cariño del que esperaba de la afición. Disfruté mucho del hockey cuando jugué aquí. Había muchos jugadores buenos e inteligentes. Tuvimos una buena racha. Siento que hicimos una buena temporada, y creo que podríamos haber hecho un poco más, pero simplemente no se dio”.




















